Nueva York, 24 feb (EFE).- Lejos de despejar incertidumbres, la decisión de Estados Unidos de presentar su esperada propuesta de resolución provocó un fuerte "shock" entre los inversores, que decidieron salir de la bolsa en busca de mercados más seguros.
Y es que el miedo a las consecuencias del conflicto internacional de Irak atenaza el ánimo de los inversores, que están más pendientes de las votaciones del Consejo de Seguridad de la ONU que de la evolución de la situación económica.
En una jornada claramente pesimista, el índice Dow Jones de Industriales perdió más de 150 puntos, algo que no ocurría desde hace un mes.
No por esperada, la propuesta de resolución de Estados Unidos, España y Gran Bretaña dejó indiferentes a los mercados, que empiezan a ver cada vez más lejana la posibilidad de resolver la crisis de Irak por la vía pacífica.
Además, los países partidarios de continuar con las inspecciones, encabezados por Francia y Alemania, han mostrado ya su oposición a esta resolución, lo que hace que siga vigente la posibilidad de que EEUU lleve a cabo un ataque sin el soporte del Consejo de Seguridad.
Como reacción a la propuesta, Francia y Alemania presentaron un memorando que no necesitaría de una resolución para su puesta en marcha, y en el que se pone énfasis en la continuación del régimen de inspecciones para lograr el desarme pacífico de Irak.
A este enfrentamiento se une la propia presión de los inspectores de la ONU sobre el régimen de Irak para lograr la destrucción de los misiles Al Samud, lo que no hace más que aumentar la incertidumbre sobre este conflicto.
Además, la situación económica no ayuda a que los inversores apuesten por la renta variable como vía para obtener rendimiento de su dinero, sobre todo por las revisiones a la baja en los beneficios empresariales y en el crecimiento económico.
En la actualidad, y según el estudio que publica mensualmente la gestora de fondos de pensiones de UBS y la agencia Gallup, el optimismo de los inversores estadounidenses cayó en febrero a su nivel más bajo desde que comenzó a ser medido en 1996.
Además, hoy se supo que la entidad Morgan Stanley había recortado la previsión de crecimiento de la economía mundial de un 2,9 a un 2,5 por ciento para este año, y de un 4 hasta a un 3,8 por ciento para el próximo.
Por su lado, la Reserva Federal de Filadelfia publicó hoy la previsión, elaborada por 37 economistas del sector privado, de que la economía estadounidense crecerá en el primer trimestre un 2,2 por ciento, cuando anteriormente la cifra prevista era del 2,6 por ciento.
En cuanto al mercado laboral, los expertos consideran que el índice de desempleo medio para todo 2003 se situará en el 5,9 por ciento, y que el Indice de Precios al Consumidor acabará el año con un crecimiento de un 2,3 por ciento interanual.
A todos estos factores se unió hoy la publicación de un nuevo "escándalo contable" protagonizado, esta vez, por la cadena de distribución holandesa Ahold que, aunque no tuvo mucha influencia en las bolsas estadounidenses, sí lastró a los mercados europeos. EFE
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