Por Javier Villagarcía
Tokio, 30 oct (EFE).- Las principales bolsas asiáticas aprovecharon esta semana el respiro que les dio el petróleo para recuperarse, mientras que Tokio, afectada por una ola de terremotos, y Bangkok, golpeada por la violencia musulmana separatista, registraron caídas.
Los precios del barril del crudo rebajaron la presión sobre la región al registrar su mayor descenso en los últimos dos meses.
Los temores al impacto del encarecimiento energético en la economía global se disiparon y hubo algunas bolsas que pudieron volver a levantar cabeza, como la de Manila y Yakarta, las más beneficiadas.
La Bolsa de Tokio, en cambio, sigue sin levantar cabeza, ahora debido a una cadena de seísmos que ha dejado al menos 36 muertos y que mantiene en el noroeste del país a decenas de miles de personas viviendo en refugios o en sus automóviles.
Numerosos inversores temen que las consecuencias de los seísmos, los más devastadores desde el terremoto de Kobe en 1995, afecten la recuperación de una economías que acaba de dejar atrás una década de crisis por el estallido de la "burbuja" inmobiliaria y bursátil.
La principal plaza asiática también se ha visto afectada también por los temores que infunde un dólar situado en el nivel más bajo de los últimos seis meses y que sigue metido en una fuerte senda descendente.
A última hora del viernes la moneda estadounidense se intercambiaba a 105,85 yenes.
Las autoridades monetarias japonesas ya advirtieron hace poco más de una semana que están listas para reanudar sus intervenciones en el mercado de divisas para frenar los movimientos especulativos.
Sin embargo, los analistas consideran que esa excusa solo sirve para justificar las operaciones del Banco de Japón con el objetivo de debilitar al yen y así no poner el peligro las exportaciones japonesas, uno de los principales motores de la actual mejora económica nipona.
El descenso del crudo permitió que el jueves el parqué tokiota se recuperara parcialmente, sin embargo al día siguiente volvió a caer, a pesar de que el paro bajó dos décimas, hasta situarse en un 4,6 por ciento.
Otro factor de presión en Tokio fue la noticia del alza de tipos de interés en China por primera vez en nueve años.
Los inversores se desprendieron de acciones estrechamente relacionadas con el mercado chino como el acero y el transporte marítimo debido a los temores a una ralentización de la expansión económica del gigante asiático.
Este cúmulo de factores negativos hizo que el Nikkei cediera un 0,8 por ciento, en su tercer descenso semanal consecutivo.
Pero las mayores pérdidas en el sudeste asiático se registraron el parqué de Bangkok, cuyo índice de referencia SET se contrajo un 4,7 por ciento debido la inestabilidad que se vive en el sur del país por la violencia separatista musulmana.
En Yala, Pattani y Narathiwat, las tres provincias de la convulsa región sureña tailandesa, se respira una gran tensión causada por la muerte de 84 musulmanes el pasado lunes, durante y después de una protesta en la que los manifestantes pedían la liberación de seis islámicos acusados de proporcionar armas al separatismo islámico.
Taiwán, que tuvo una semana corta al cerrar el lunes por el paso de un tifón, también registró esta semana un retroceso.
El Taiex perdió un 1,2 por ciento después del bajón que el martes produjeron unas palabras del Secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, en Pekín contrarias a la política del Gobierno taiwanés.
El resto de la región el descenso del crudo reforzó la confianza de los inversores y las principales bolsas registraron ascensos, entre los que destacaron los de Manila y Yakarta.
El indicador filipino Phisix avanzó un 3,2 por ciento, tras cerrar la semana con su cuarta subida consecutiva, y el indonesio JCI ganó un 1,1 por ciento. EFE
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