
El aseo de una computadora requiere el uso de productos especiales y cuidados en su manejo para prevenir un daño del equipo en la rutina de limpieza.
Un producto básico son los aerosoles de aire comprimido para quitar polvo y otras suciedades localizados en los teclados y otros sitios de acceso difícil.
El producto, además, deja una capa repelente del polvo que protege la superficie donde se aplica al menos cinco días.
José Rivera, de la cadena Office Depot, recomienda darle una "soplada" al teclado al menos una vez al mes o antes, según donde se encuentre y su frecuencia de uso.
"No es igual una casa que una bodega, donde puede circular más polvo", dijo Rivera, quien añadió que en máquinas portátiles el proceso debe realizarse cada 22 días.
Este tipo de computadora está más expuesta a la suciedad ambiental según sean los lugares donde la utilice su propietario.
Librerías como Universal, Lehmann y Jiménez y Tanzi comercializan latas de aire comprimido de la marca Sabo y otros de sus productos limpiadores.
Office Depot tiene su propia línea, pero también distribuye Sabo.
Los rangos de precios de estos artículos oscilan entre ¢3.900 y ¢4.000, y duran de uno a dos meses según la frecuencia de uso, señaló Fidel Vega, de tiendas Satec.
Espuma. Las latas de espumas limpiadoras también son básicas para limpiar superficies.
La espuma deja una película que repele el polvo y, además, previene descargas de electricidad estática que pueden surgir cuando se tocan aparatos eléctricos.
La sustancia contiene ingredientes cítricos que eliminan residuos de grasa y suciedad. Una vez aplicada, debe removerse de inmediato para evitar manchas.
Los comercios citados distribuyen toallas de polipropileno en paquetes de 12 unidades ideales para aplicar la espuma. No sueltan pelusa, ni rayan las superficies.
Son lavables y se consiguen a precios entre ¢2.500 y ¢2.700.
Otro instrumento de aseo son los dispersadores de humedad para equipos de cómputo que operan en ambientes muy húmedos o de aire acondicionado permanente.
Valen entre ¢4.000 y ¢4.300 y mantienen a raya la humedad -y el polvo- por al menos 15 días.