Milán (Italia), 23 mar (EFE).- El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) concedió hoy a Colombia un "préstamo de emergencia social" por un valor de 1.250 millones de dólares, destinado a ayudar al Gobierno de ese país a mantener la estabilidad macroeconómica y fiscal.
El ministro colombiano de Hacienda y Crédito Público, Roberto Junguito Bonnet, suscribió hoy ese acuerdo con el presidente del BID, Enrique Iglesias, en el marco de la reunión anual de la Asamblea de Gobernadores del Banco, que tiene lugar estos días en Milán (norte de Italia).
Según informó el BID, el préstamo servirá para que el Gobierno colombiano proteja a los sectores más pobres de la población por medio de inversiones sociales en educación, salud y reducción de pobreza, así como para continuar proyectos de reformas sociales que ya están en marcha.
La intención es que el programa de créditos permita aliviar los efectos de la disciplina fiscal que acompañan la puesta en marcha de un acuerdo de estabilización macroeconómica acordado entre Colombia y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Entre los programas de lucha contra la pobreza que serán objeto de atención del préstamo figura la llamada Red de Apoyo Social, que da empleo temporal a personas en la miseria, así como la formación laboral de jóvenes y subsidios a familias de bajos ingresos para mantener a sus niños en la escuela y protegerlos con medias sanitarias preventivas.
También tendrá apoyo en el marco del crédito la Red de Solidaridad Social, que ayuda a poblaciones desplazadas y afectadas por la violencia, a ancianos sin recursos y a minorías étnicas.
El Sistema de Identificación de Beneficiarios, que es un procedimiento administrativo para la distribución de ayudas sociales a los pobres, y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que proporciona servicios de guardería infantil y programas de alimentación a niños pobres, figuran también entre los destinatarios del crédito del BID.
El objetivo también es que el respaldo económico a las reformas sociales en marcha en Colombia haga posible un mayor acceso y calidad en la educación, índices más altos de vacunación contra enfermedades infantiles y más amplitud y eficacia del plan nacional de seguro médico. EFE
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