Washington, 17 ago (EFE).- EEUU y Canadá se ponen manos a la obra para tratar de esclarecer la causa del mayor apagón de la historia e impedir que se repita, mientras cobra fuerza la hipótesis de que el corte tuvo su origen en Ohio.
El secretario de Energía de EEUU, Spencer Abraham, y el ministro de Recursos Naturales de Canadá, Herb Dhaliwal, tienen previsto reunirse el próximo miércoles para abordar la situación.
Ambos presiden la comisión ordenada por la Casa Blanca y el primer ministro canadiense, Jean Chrétien, para investigar las causas del apagón que dejó sin suministro eléctrico a cincuenta millones de personas en el nordeste de Estados Unidos y el sudeste de Canadá.
En declaraciones desde Québec, Chrétien prometió que "trataremos de determinar con exactitud qué es lo que falló y qué es lo que hay que hacer para que este tipo de problema no suceda de nuevo".
En una reunión el sábado, los gobernadores de Nueva York, George Pataki, y de Nueva Jersey, James McGreevey, instaron a Abraham a que la investigación sea "profunda, completa y exhaustiva" y no sólo se centre en lo que pasó sino en tomar medidas para evitar que se repita.
"No sólo necesitamos una investigación sobre lo que ha pasado, sino algo más importante aún, qué es lo que vamos a hacer para impedir que esto vuelva a suceder", declaró McGreevey.
El Consejo Nacional para la Fiabilidad Eléctrica, un organismo creado para comprobar el buen suministro eléctrico tras el apagón que sufrió Nueva York en 1965, ha apuntado a un fallo en el suministro en tres líneas en el estado de Ohio como la causa más probable del corte del suministro de electricidad.
El presidente del Consejo, Michehl Gent, prometió que "llegaremos al fondo del asunto" para esclarecer la raíz del problema y anunció para muy pronto el nombramiento "de una persona muy conocida" para que encabece la investigación sobre las causas del problema.
Gent se declaró "bastante seguro en estos momentos de que el problema surgió en Ohio", en tres líneas que sufrieron problemas, pero matizó que sigue sin aclararse el motivo por el que el apagón se extendió tan rápidamente a una zona tan extensa.
El corte de electricidad tardó sólo nueve segundos, en un "efecto dominó", en extenderse desde Nueva York a Toronto y desde Detroit y Cleveland a Ottawa.
La red eléctrica, explicó el experto, está diseñada para evitar precisamente ese efecto dominó: "creemos que tenía que haberse detenido", aseguró.
El presidente del Consejo afirmó que prácticamente el 100 por cien de los usuarios ha recuperado el fluido eléctrico, si bien algunos "seguirán padeciendo apagones esporádicos" hasta que se haya logrado reparar la red por completo.
Hasta el momento, ni el Departamento de Energía ni la Comisión Federal Regulatoria de la Energía han apuntado cuál puede haber sido la causa del problema.
Lo único cierto por el momento es que no se sabe cuál fue el desencadenante del corte energético, aunque se ha descartado rotundamente la posibilidad tanto de un atentado como de un sabotaje.
Independientemente de estas investigaciones, EEUU tendrá que afrontar la paulatina revisión y modernización de su sistema eléctrico que, tal y como reconoció el viernes el presidente George W. Bush, "está muy anticuado".
Bush no obstante, expresó su determinación de esclarecer las causas del problema que calificó como "una llamada de atención" acerca de la necesidad de modernizar la "anticuada" red estadounidense.
El comité de Energía de la Cámara de Representantes de EEUU ha anunciado el inicio de otra investigación sobre las causas del episodio.
Aunque la corriente eléctrica se ha restablecido en la gran mayoría del área afectada, aún quedan algunos puntos en los estados de Connecticut y Nueva Jersey, así como en la provincia canadiense de Ontario, que no han podido recuperar el fluido eléctrico, tres días después de que se produjera el corte. EFE
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