Washington. Reuters El Senado estadounidense aprobó ayer con 90 votos a favor y cinco en contra un proyecto para limitar los incrementos repentinos en las tasas de interés y las comisiones ocultas que cobran las tarjetas de crédito.
Se espera que el presidente, Barack Obama, promulgue la iniciativa a fin de mes.
La iniciativa es la primera de una serie de reformas al sistema de regulaciones financieras que encara Obama. El proyecto debe volver a la Cámara de Representantes.
Los analistas dicen que la iniciativa golpeará las ganancias de los principales emisores de tarjetas de crédito de Estados Unidos, como Citigroup, Bank of America, JPMorgan Chase y Capital One.
La propuesta del Senado limitaría fuertemente, pero no prohibiría, que los emisores de tarjetas suban las tasas de interés sobre los balances ya existentes.
El proyecto contempla una notificación de 45 días sobre la mayoría de los incrementos de tasas, limita los aumentos de tasas para las cuentas nuevas y a tasas promocionales, prohíbe cierta clase de comisiones y veda la entrega de crédito a consumidores menores de 18 años, con unas pocas excepciones. Además, se prevé una mayor transparencia sobre los términos de los contratos para tener una tarjeta, se revisarán periódicamente las tasas de interés y se abrirá la posibilidad de bajar las tasas en caso de que sea necesario.
Los partidarios argumentaron que el proyecto de ley es necesario para proteger a los consumidores.
“Este proyecto prohíbe los aumentos injustos de las tasas, hace que las compañías jueguen con reglas razonables y aumenta el tamaño de las letras en las condiciones, así los consumidores no estarán ciegos ante sus facturas mensuales”, dijo el senador demócrata Richard Durbin.