Con su más reciente adquisición parcial de una planta en Colombia, la empresa costarricense Durman Esquivel continúa su proceso de consolidación a escala latinoamericana en el negocio de las tuberías de PVC para construcción.
La empresa tica cuenta, además, con fábricas en México, Panamá, Guatemala, República Dominicana y Perú, así como con centros de distribución en todos los países centroamericanos.
El presidente de la empresa, Francis Durman, señaló que paralelamente a la expansión geográfica han apostado a la diversificación en las líneas de productos para adaptarse a las exigencias del mercado.
De allí que en cinco de las 13 plantas de Durman Esquivel en el continente ya se estén produciendo tuberías de polietileno, más flexible que el PVC necesario en algunos tipos de edificaciones.
También mantienen una división de bombas de agua y se encargan de la operación de importantes plantas.
Otro de los logros recientes de Durman Esquivel es que una empresa estadounidense la autorizara para fabricar un tipo especial de tubería para agua caliente (CPVC), que antes solo se elaboraba en las cinco plantas que aquella empresa tiene en EE. UU.
Ventas crecientes
Francis Durman calcula que desde que decidieron competir fuera de Centroamérica, allá por 1997, en México, han invertido cerca de $35 millones en la adquisición de nuevas plantas, en algunas de las cuales no han comprado la totalidad sino que se han convertido en socios, como en el reciente caso colombiano, en el que se hicieron con la mitad de una compañía muy bien posicionada.
El amplio desarrollo del negocio, reconoce Durman, obedece en gran parte a la decisión de abrirse a la participación del público mediante certificados de deuda y más recientemente con acciones comunes y preferentes.
En el 2002 realizaron la más reciente emisión de preferentes por $10 millones y, aunque tienen autorizados $10 millones más, por ahora la empresa no considera necesario utilizarlos.
Las ventas totales de Durman Esquivel pasaron de ¢43.000 millones en el 2001 a más de ¢51.000 millones en el 2002, y las cifras en lo que va de este año ya alcanzaron los ¢30.000 millones.
Respecto a las expectativas que genera el tratado de libre comercio con Estados Unidos, en discusión, Francis Durman, quien además funge como directivo en La Nación, aseguró que ese acuerdo lejos de afectarles abrirá otro mercado donde competir.
Comentó que la ejecución de estos acuerdos es un gran impulso a las actividades empresariales.