Buenos Aires, 1 mar (EFE).- El presidente de Argentina, Eduardo Duhalde, aseguró hoy que en su país no hay riesgos de ruptura del orden democrático, ni tampoco de caer en una nueva crisis económica, al rendir ante el Parlamento un balance de los 14 meses de su gestión.
"Fortalecidas las instituciones, recuperada la economía, inserto nuevamente en el mundo, el país avanza hacia las elecciones del 27 de abril, muestra más que evidente de que la democracia está a salvo", destacó.
El jefe de Estado inauguró el 121 período de sesiones ordinarias del Parlamento con un discurso sin anuncios políticos, ni económicos, pero en el cual, a manera de despedida, hizo una reseña de lo que definió como "importantes logros" de su breve administración.
Sostuvo que el próximo 25 de mayo, cuando traspase el mando a quien resulte electo en las elecciones presidenciales del 27 de abril o en la eventual segunda ronda programada para tres semanas después, dejará la presidencia argentina con la "certeza de la tarea cumplida, de haber dado todo" de sí.
Duhalde aseguró que al asumir la presidencia, el uno de enero del año pasado, Argentina estaba "inmersa en una fuerte crisis de representatividad, falta de fe del pueblo en las instituciones y, lo que era peor, con la propia democracia en peligro".
"El proceso, que empezó a finales de 1997 como una recesión de la actividad económica, de la caída del empleo y del nivel de vida de los argentinos, fue agravándose hasta terminar en una depresión sólo comparable con la que sacudió a los Estados Unidos y otras naciones en la década del 30 del siglo pasado", subrayó.
El mandatario insistió en que, tras la convulsión social de finales de diciembre de 2001 que forzó la renuncia del entonces presidente, Fernando De la Rúa, su país estaba en una "situación límite", en un "proceso preanárquico que nos llevaba hacia la disolución nacional".
Tras agradecer al Parlamento, a los gobernadores provinciales y a la Iglesia Católica haberle ayudado en su gestión, Duhalde destacó que Argentina "ahora ya no se encamina hacia la disolución".
"Me iré con la satisfacción de saber que ha sido el pueblo, con su voluntad soberana, en ejercicio pleno de las libertades constitucionales, quien ha decidido el futuro de la Patria, optando por la ancha avenida de la democracia", agregó el mandatario, del partido peronista.
Duhalde dedicó la segunda parte de su discurso, de poco menos de una hora, a defender su plan económico, al que contrapuso con los aplicados durante las administraciones presididas por su correligionario Carlos Menem (1989-99) y por el radical De la Rúa (1999-2001).
"El camino correcto era el inverso al que se venía siguiendo hasta ese momento. Para ser fuertes hacia afuera, primero había que ser fuertes hacia adentro... y estos pocos meses nos han dado la razón", indicó.
Duhalde recordó que al asumir la presidencia provisional su primer objetivo fue "revertir la dramática equivocación estratégica que había llevado a la existencia de un Estado desentendido del desarrollo, enemigo de nuestros empresarios y trabajadores".
"El Estado era desertor de sus responsabilidades en la justicia, la educación y la acción social", subrayó, para inmediatamente asegurar que durante su breve gestión se logró "superar el peor momento de la vida económica y social de la Argentina contemporánea". EFE
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