La idea de que en Costa Rica todas las compras, ventas y contratos se hagan en dólares, en lugar de colones, ha comenzado a circular en la mente de algunos economistas y jerarcas del Gobierno.
Sin embargo, las escasas reservas monetarias internacionales de nuestro país, la alta deuda que tiene encima el Estado y la poca flexibilidad que existe de que los salarios puedan bajar, constituyen los principales inconvenientes para que el país pueda tomar una decisión así, la cual, sin embargo, podría traer beneficios para la población.
Al menos este es el criterio del economista Guillermo Calvo, quien ocupa actualmente la dirección del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, donde también se desempeña como profesor.
Este especialista visitará nuestro país el próximo jueves, 25 de febrero, para impartir una charla, organizada por la Academia de Centroamérica, sobre el tema de la dolarización. En esta actividad participará también el presidente del Banco Central, Eduardo Lizano.
Precisamente sobre este tema, Calvo compartió con La Nación, el viernes pasado, desde Washington y vía telefónica, su visión sobre lo que implicaría para Costa Rica cambiar su sistema monetario. Este es un resumen de la conversación:
-¿Qué entiende usted por dolarización?
-Las personas utilizan la palabra con diferentes significados. Hay quienes piensan que significa ahorrar en dólares, o aquellos que piensan que se utilice el dólar como la única moneda de cambio en el país. Para esta entrevista utilizaré la última interpretación.
-¿Cuáles son las ventajas para Costa Rica de trasladarse a un sistema dolarizado?
-Las tasas de interés bajarían sustancialmente. Hoy día Costa Rica tiene tasas de interés reales arriba del 10 por ciento, y las nominales arriba del 20 por ciento. Cuando uno lo compara con un país como Argentina -que no está totalmente dolarizado, pero tiene un sistema bastante similar-, vemos que sus tasas de interés nominales están entre 6 y 7 por ciento.
"En particular, los que se beneficiarían son los sectores que producen para Costa Rica, los sectores de bienes no transables y las empresas pequeñas y medianas porque ellos son los que operan más en términos de la moneda nacional."
Los contras
-¿Y las desventajas del traslado?
-El problema de Costa Rica es que no tiene las precondiciones. Tiene un nivel muy bajo de reservas internacionales y un nivel muy alto de deuda interna de corto plazo.
"Otra razón por la que es peligroso para Costa Rica es que sus socios comerciales no están dolarizados; el más cercano (con un sistema así) es El Salvador. Es peligroso estar amarrado al dólar porque si, por ejemplo, Guatemala devalúa, Costa Rica perdería competivividad. Eso es lo que le está pasando ahora a Argentina con Brasil.
"Otro problema del país es que tiene inflexiblidad laboral, en el sentido de que los salarios son muy rígidos a la baja. Es importante que haya flexibilidad laboral; si no, la dolarización podría acarrear altas tasas de desempleo."
-¿Por qué?
-El país tendría dificultad ante shocks externos. Por ejemplo, una
caída en el precio del café, que reduzca el ingreso de los costarricenses, llevaría a una contracción de la demanda -la gente iría menos al restaurante o a la peluquería-, y eso implica que caiga el precio de los servicios, y, si los salarios no se reducen, a las firmas no les sería rentable mantener a todo el personal. Si hubiera flexibilización, los salarios caerían, en este caso, y se mantendría un nivel de empleo más alto.
-¿Cuáles son las condiciones óptimas que debe tener un país para dolarizarse?
-Por implicación de lo que veníamos hablando, necesita tener un nivel de reservas altas o líneas de crédito con el exterior automáticas.
-¿Cuán altas deben ser las reservas?
-Depende de cada país y de las circunstancias; por lo menos deberían ser equivalentes a la base monetaria (esta incluye billetes y monedas en circulación y los depósitos en moneda nacional de los bancos comerciales en el Banco Central), pero podría ser necesario más, dependiendo, por ejemplo, de la naturaleza de la deuda pública. Es un tema más técnico que habría que analizarlo con cuidado.
-Por todo esto que usted menciona, ¿no recomendaría entonces un cambio así para Costa Rica?
-Me parece que antes hay que hablar con las autoridades, pero me parece que no es el momento oportuno. Sin embargo, eso depende porque, si las autoridades pueden conseguirse líneas de crédito, entonces podría ser posible.
-En el caso de Costa Rica ¿cuánto tiempo se requeriría para trasladarse a un sistema así?
-Esto se puede hacer por etapas. Uno puede adoptar un sistema cambiario que sea más fijo que el actual y comenzar a experimentar por ese lado.
"Pero Costa Rica tiene un problema y es que carece de las reservas suficientes; si vamos a hablar de etapas realistas, primero el país debería conseguirse las reservas, sin eso yo no aconsejo moverse mucho.
"Cualquier sistema que vaya encaminado a la dolarización requiere reservas o líneas de crédito, que no son fáciles de obtener, Costa Rica está lejos de tener las condiciones que le den acceso a esas líneas de crédito. Eso se obtiene generando mayores superávit fiscales."
-¿Podría tener Estados Unidos mayor incidencia en nuestras economías si utilizamos su moneda como medio de pago?
-La preocupación es que si hubiera tratados con Estados Unidos (para obtener los dólares) y Costa Rica tuviera un problema financiero, la Reserva Federal tendría que dar el dinero para solucionarlo, y eso causa temor acá (en Estados Unidos) porque se dice que ese es dinero de los norteamericanos.
"Yo personalmente no creo que la hegemonía de Estados Unidos aumente por eso. Hacer tratados monetarios, financieros y de comercio va a ser muy conveniente para nosotros y especialmente para países pequeños, más ahora que vivimos un periodo de alta inestabilidad mundial."
Calvo señaló como ejemplo el caso de Panamá y Puerto Rico, que se han mantenido estables en medio de las crisis exteriores.