El dólar registró una revalorización en los últimos seis meses respecto a sus principales competidores, el euro y el yen.
Los mejores resultados económicos que obtuvo Estados Unidos en la primera mitad del año permitieron a la moneda recuperar parte del valor perdido durante lapsos del 2003.
La economía estadounidense experimentó un aumento del gasto del consumidor, mayores compras de vivienda y un menor nivel de desempleo.
En enero pasado se pagó por un euro en los mercados internacionales hasta $1,2818.
En febrero la moneda común europea alcanzó un máximo histórico al superar $1,29. Al cierre ayer la cotización fue de $1,2083 por euro.
De enero a ayer el dólar se revalorizó en un 6%.
Mientras tanto, al comparar la moneda estadounidense con el yen (Japón) en ese mismo lapso, la variación fue en menor medida (1,8%).
A comienzos del año la divisa japonesa se cotizó a poco más de 106,79 por dólar. Ayer cerró a 108,23.
Efecto de tasas
En las últimas dos semana el dólar registró varias revalorizaciones impulsadas por las expectativas de incremento en las tasas de interés que anunciaría hoy la Reserva Federal (FED).
Los expertos esperan que la subida sea de 0,25 puntos porcentuales.
Además, estiman que los intereses seguirán ascendiendo de manera progresiva en el futuro, como medida para atenuar el posible recalentamiento económico.
De esta forma, la subida de los réditos favorecerá la inversión en Estados Unidos, al estar mejor remunerados los productos financieros (bonos, por ejemplo) y ello beneficiará al dólar.
En la actualidad el precio del dinero se encuentra en EE. UU. en el 1%, el nivel más bajo desde 1958, frente al 2% en Europa.
En el 2003 el dólar se mantuvo con un perfil bajo frente a las principales monedas en parte por los elevados déficits fiscal y comercial estadounidenses, las bajas tasas de interés y que el Gobierno procuró incentivar las exportaciones al abaratarlas frente a la moneda europea.