Las ventas de gasolina en nuestro país han disminuido en las últimas semanas, debido aparentemente a los atentados terroristas en Estados Unidos.
Según la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), entre la última semana de agosto y la primera de octubre las ventas de gasolina regular han caído un 4%, las de diesel un 10%, las de LGP (gas para cocinar) un 11% y el combustible para aviación un 8%.
El presidente ejecutivo de la entidad, Gerardo Rudín, dijo que esa merma se puede explicar a raíz de lo ocurrido en aquel país.
Al haber recesión en Estados Unidos explicó, las exportaciones ticas han bajado y el transporte de productos en furgones (que usan diesel) es menor.
Asimismo, la escasa llegada de turistas afecta a las aerolíneas, las cuales compran menos combustible, y a los restaurantes, que cocinan con gas.
Rudín indicó que si la situación se mantiene, Recope tendrá que replantear sus planes de importación.
No todos
El jerarca manifestó que aunque el consumo de algunos combustibles ha bajado, el de otros se mantienen como el de la gasolina súper y el del búnker, utilizado en las industrias manufactureras.
Aún así, una de las principales bajas se nota en el diesel, cuyas ventas pasaron de 2.066 metros cúbicos diarios promedio en la última semana de agosto a 1.846 promedio en la primera semana de octubre (cada metro cúbico equivale a mil litros de combustible).
Berni Ramírez, presidente de la Asociación Costarricense de Expendedores de Combustibles (ASEC), indicó que ellos han sentido una disminución generalizada en el consumo de gasolina, no solo a causa de los atentados en Estados Unidos, sino también por la situación económica del país.
Esta reducción agregó se nota más en las ventas a los usuarios de vehículos livianos y no tanto en los vehículos de carga.
Aclaró que hay que tomar en cuenta otros factores que afectan las ventas de gasolina, entre ellas, la aparición de nuevas estaciones de servicio y el aumento en las ventas "ilegales" de las estaciones sin punto fijo, que abastecen a compradores masivos.
Ramírez confirmó que en las últimas semanas la baja en las ventas ha sido mayor a la normal, porque la gente replantea sus gastos; es decir, trata de ahorrar gasolina viajando al trabajo con otra persona o reduciendo sus paseos.