París, 31 ene (EFE).- El director del organismo de investigación de accidentes aéreos de Francia (BEA), Paul-Louis Arslanian, desmintió hoy que un fallo en el funcionamiento del alerón de cola fuera el causante de que un Boeing de la compañía Flash Air se estrellara al poco de despegar de Sharm el Sheij, en Egipto.
"He confirmado a las familias que no había problema con el alerón de cola del avión", señaló Arslanian tras mantener un encuentro con los familiares de las víctimas francesas del siniestro del pasado día 3, en el que murieron los 148 ocupantes del aparato.
Insistió en que "trabajamos sobra la base de hechos y no de hipótesis", que "no hubo intervención del alerón de cola del avión" y que tampoco se trató de un atentado.
Señaló que lo que hasta ahora ha quedado claro para los investigadores es que el avión subía tras el despegue, giró y, cuando se encontraba a unos 1.800 metros de altitud, se desplomó y se estrelló en el mar Rojo.
El director del BEA afirmó que hay que dar tiempo para elucidar el contenido de las cajas negras, que tras ser extraídas con medios franceses fueron entregadas a un equipo egipcio al frente del cual está el capitán Shaker Kelada.
Dicho equipo trabaja en cooperación con la propia BEA -134 de los muertos eran turistas franceses-, con la agencia estadounidense de transporte aéreo (NTSB) y un representante del fabricante aeronáutico Boeing.
La prensa francesa había evocado hoy que una avería en el alerón vertical de la cola pudo haber causado el accidente del avión de Flash Air, y que Kelada lo había indicado a sus colegas franceses tras examinar los datos registrados en las cajas negras. EFE
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