Las bolsas de Nueva York cerraron ayer con una ligera alza, que se vio frenada por las cifras decepcionantes sobre desempleo y los mínimos marcados por el dólar en una semana que se salda con un balance positivo.
Las buenas perspectivas de empresas tecnológicas, el anuncio de una expansión de la actividad en el sector de servicios en noviembre y el descenso por tercer día consecutivo del precio del petróleo ayudó a que las bolsas cerraran con una nota positiva.
Pero las dudas sobre la solidez del mercado laboral volvieron a cundir entre los inversores de Wall Street, que en los últimos días también estuvieron preocupados por la evolución del gasto de los consumidores.
La sesión estuvo sobre todo marcada por el anuncio del Departamento de Trabajo de que el índice de desempleo en Estados Unidos bajó una décima y se ubicó en el 5,4% de la fuerza laboral en noviembre, cuando la economía creó 112.000 puestos de trabajo.
Sin embargo, la mayoría de los analistas esperaban que se crearan en noviembre 204.000 nuevos puestos de trabajo, y la cifra era además inferior al promedio mensual de 178.000 puestos de trabajo creados en los tres últimos meses.
El impacto negativo de la noticia fue compensado durante buena parte del día por el anuncio del fabricante de componentes electrónicos Intel de que sus ingresos en el cuarto trimestre serán mayores de lo esperado.
Los analistas han interpretado la revisión al alza de sus resultados trimestrales como una señal de que las ventas de ordenadores y otros productos electrónicos será más fuerte de lo que pensaban.
Las acciones de Intel, Texas Instruments, Applied Materials y otras informáticas subieron, aunque al final las ganancias se vieron algo mermadas por otros factores.
Al final de la sesión, el Dow Jones estuvo muy ligeramente por encima de su cierre del jueves, en 10.592,21 puntos, lo que supone un incremento de 7,09 puntos, o el 0,07%.