
Los almacenes fiscales se están convirtiendo en cementerios de vehículos que no son retirados.
Unos 1.000 automotores importados se encuentran en abandono desde hace más de un año en diferentes depósitos fiscales.
La falta de una certificación de emisión de gases que se exige para que autos, camiones, autobuses y otros automotores circulen, es la principal razón para que esos vehículos importados no puedan salir del almacén fiscal.
Óscar Sánchez, director ejecutivo de la Cámara de Almacenes Fiscales, comentó que actualmente existen negociaciones con el Ministerio de Hacienda y los establecimientos para solventar este problema.
Sánchez agregó que muy probablemente Hacienda retirará los vehículos, por lo que se están definiendo los plazos.
Por ley
El requisito de presentar esa certificación al importar vehículos está contemplado en el artículo 36 de la Ley de tránsito.
Con esa medida, el Gobierno procura proteger la calidad del aire. José Gerardo Zamora, gerente del Almacén Fiscal Santa Ana, comentó que actualmente manejan un lote de 25 autos que no cuentan con la certificación.
Zamora explicó que, además del costo que implica el no poder utilizar el espacio que ocupa un vehículo en esas condiciones, el almacén debe pagar seguros.
Según Zamora, un vehículo que está en un almacén fiscal luego de un año se declara en abandono y se inicia el proceso de remate.
Luis Fernando Salas, gerente del Almacén Fiscal de Bancrédito, explicó que en la mayoría de los remates el automotor pasa a manos del Estado, que lo entrega al Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).
El IMAS, a la vez, los dona a colegios técnicos o escuelas.
Zamora dijo que al adjudicarse el remate, el almacén no recibe ninguna remuneración, ni se reconocen los costos de haber custodiado el vehículo.
Pietro Poma, gerente del Almacén Fiscal de Pavas, dijo que conforme pasa el tiempo los vehículos se deterioran y pierden su valor, lo cual hace más difícil que un particular los adquiera. Agregó que el proceso para el remate de los vehículos tarda bastante.