
El Banco Central de Costa Rica (BCCR) divulgó este 22 de julio la Cuenta extendida del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado (CTDCNR-E) correspondiente al año 2022, la cual mostró que estas labores generaron una producción de ¢14,3 billones. Según esos datos, esta actividad se ubicó como la segunda con mayor producción del país, solo por detrás de la industria manufacturera.
La institución explicó que este ejercicio estadístico amplía el enfoque de las cuentas nacionales al incorporar el aporte económico del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado que realizan los hogares. De esa forma, busca dimensionar el impacto económico de estas labores dentro de la sociedad costarricense.
De acuerdo con el BCCR, el valor agregado del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado alcanzó ¢9,8 billones en 2022. Esa cifra equivalió al 21,4% del producto interno bruto (PIB) y al 17,7% del PIB ampliado. Bajo este enfoque, la actividad representó el mayor valor agregado dentro del marco extendido de las cuentas nacionales.
La entidad indicó que esta cuenta permite reconocer y cuantificar el valor económico de servicios esenciales para el bienestar de los hogares y el funcionamiento de la sociedad. Aunque estas labores no forman parte de las cuentas nacionales tradicionales, sí generan producción, utilizan bienes y servicios y aportan valor agregado.
Preparación de alimentos concentró la mayor producción
Según el informe, la preparación de alimentos representó el 47,2% de la producción de los servicios no remunerados al hogar.
Le siguieron la limpieza, el mantenimiento de bienes y la administración del hogar, con 25,7%. El cuidado de personas aportó el 11,3%. Los traslados representaron el 8,3%. La limpieza y mantenimiento de vestido alcanzó el 6,4% y los servicios a la comunidad y voluntarios sumaron el 1,1%.
En cuanto al valor agregado bruto, el Banco Central indicó que las actividades relacionadas con la limpieza, la organización y la administración del hogar representaron la mayor participación, con un 32%. Además, la preparación de alimentos concentró el 83,3% del consumo intermedio asociado a estas labores, debido a la cantidad de insumos que requiere.
Producción de los hogares casi se duplicó en el cálculo ampliado
El estudio señaló que, al incorporar el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado al marco ampliado de las cuentas nacionales, el valor de la producción de los hogares pasó de ¢12,4 billones a ¢26,7 billones.
Asimismo, el gasto asociado a estas actividades representó el 36,8% del consumo total de los hogares.
Del total de la producción del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, el 69,0% correspondió al valor agregado bruto, que refleja principalmente el aporte del trabajo realizado por los integrantes de los hogares. El 31,0% restante correspondió al consumo intermedio, es decir, a los bienes y servicios necesarios para realizar estas actividades.
El Banco Central añadió que esta publicación busca ofrecer información estadística robusta y actualizada para dimensionar el aporte económico del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado y apoyar la toma de decisiones de los distintos agentes económicos.
