Montevideo, 1 jul (EFE).- Los desembolsos realizados para asistir a los bancos que afrontaron la corrida de depositantes durante la crisis de 2002 costó al Gobierno de Uruguay unos 834,51 millones de dólares, confirmó hoy el ministro de Economía, Danilo Astori.
Al presentar al Parlamento la rendición de cuentas del año 2004, el último del Gobierno del presidente Jorge Batlle, se incluyó la pérdida a efectos de regularizar los balances oficiales.
La cifra surgió de lo que se entiende no se podrá recuperar de los desembolsos para salvar a los bancos Comercial, Montevideo y Caja Obrera, quebrados tras maniobras fraudulentas y el Crédito, cerrado al no poder ser capitalizado tras la crisis.
En la "Rendición de Cuentas" anual remitida al Parlamento los 834,51 millones de dólares de los fondos transferidos, no han sido sumados a las pérdidas del año 2004, sino que están incluidas entre los "egresos extraordinarios".
Las rendiciones de cuentas del Gobierno en los años 2002 y 2003 no habían sido aprobadas porque los partidos Nacional y la entonces minoritaria coalición de izquierdas "Frente Amplio", hoy en el Gobierno de Uruguay no se contabilizó el dinero de la pérdida afrontada por el Banco Central para auxiliar a los bancos que finalmente quebraron.
Durante la crisis bancaria, el Estado transfirió más de 1.000 millones de dólares a los bancos en liquidación.
Los fondos de recuperación procuran recuperar parte de ese dinero, de los cuales una proporción ha sido reintegrada a los ahorradores perjudicados.
Astori explicó que se incluyó en la presentación de las cuentas la previsión sobre la asistencia financiera que el Estado le dio a las instituciones liquidadas y que es considerada incobrable.
Afirmó que dicha previsión "es muy alta, porque vamos a perder el 80 por ciento de esa cantidad y se incluye en esta rendición de cuentas cuando debió haberse puesto en la anterior, que finalmente no se hizo en su momento", afirmó el ministro.
El ministro también confirmó que el Estado hará un juicio a los ex accionistas del Banco Comercial los bandos internacionales Chemical, Credit Suisse y Dresdner Bank.
Astori afirmó que el Estado los demandará por considerar que fueron participantes del proceso que llevó a la quiebra a su banco en Uruguay.
El Banco Comercial estaba dirigido por los hermanos José y Carlos Rohm, actualmente enjuiciados en Argentina, a quien los propietarios internacionales le habían encargado los manejos de la institución, otrora el más antiguo y principal institución privada del país. EFE
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