Tal vez ni usted ni nadie en su hogar está ligado a la actividad bananera, pero la incertidumbre que enfrenta este mercado tocará, de una u otra forma, su presupuesto familiar.
La mala situación externa que enfrentan los bananeros prevén economistas desencadenará efectos en las exportaciones, la producción, el empleo, el ingreso, el crédito, las tasas de interés, la devaluación y la inflación.
Ya el primer semestre arroja cifras preocupantes. En los primeros seis meses de 1999 las exportaciones de la fruta llegaron a $333 millones, mientras en similar período del 2000 alcanzaron $263 millones.
"Y eso que el primer semestre del año es el mejor", dijo Luis Umaña, vicepresidente de la Cámara Nacional de Productores Independientes de Banano.
Para este año, según estima la Corporación Bananera Nacional (Corbana), difícilmente llegarán a vender 100 millones de cajas contra 116 millones de bultos. Una cifra así implicaría unos $83 millones menos en divisas respecto a 1999.
Para colmo de males, el ingreso de divisas también resulta afectado por el bajo precio del café (de enero de 1998 a setiembre del 2000 bajó un 53,4 por ciento) y por el crecimiento en los precios del petróleo (pasaron de $11 el barril en enero de 1999 a cerca de $33 actualmente).
La crisis del sector bananero nació en una sobreoferta en el mercado mundial, pero, además, esta semana el Consejo de Ministros de la Unión Europea (UE) segundo comprador más importante del país aprobó un nuevo sistema para comprar banano que golpea fuertemente a Costa Rica, al dejar sin efecto una cuota del 25,61 por ciento de los 2,55 millones de toneladas compradas anualmente por la UE a Latinoamérica.
Empleo y producción
El sector bananero, explicó el director del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas, Dennis Meléndez, genera unos $600 millones en exportaciones al año, por lo que una baja constituye un fuerte golpe a la economía.
Las exportaciones bananeras, detalló Marisa Cordero, directora ejecutiva de la Cámara de Agricultura y Agroindustria, representan cerca del 40 por ciento de las ventas agrícolas al extranjero.
Para el economista Félix Delgado, de la firma Consejeros Económicos y Financieros (CEFSA), con el actual panorama externo el país debería conformarse con tener una tasa de crecimiento positiva de la producción por lo menos para que no caigan los ingresos por persona.
Quienes más sufren la caída en el ingreso son las empresas y los trabajadores del sector, que ascienden a cerca de 150.000 personas entre empleos directos e indirectos.
Pero también hay que considerar, comentó Meléndez, que estas empresas y trabajadores utilizan servicios y productos de otras firmas.
Por ejemplo, el 65 por ciento de la carga exportable por los muelles de Limón es banano y es una de las actividades que permanece todo el año.
Tasas e inflación
Además, muchas de las empresas y trabajadores bananeros también tienen créditos que se les hará difícil pagar, lo cual obliga a las entidades, como ya lo hace el Banco Nacional, a analizar con cuidado la situación.
Para protegerse, los bancos deben guardar recursos (aprovisionamientos) y esto podría afectar la baja en las tasas de interés para créditos que se esperaba estos días, así como la disponibilidad de recursos para otras actividades.
Pero también, opinó Meléndez, la situación puede obligar al Banco Central a aumentar el ritmo de devaluación, lo cual afectaría la inflación interna debido a que buena parte de los productos que se consumen dentro del país son importados.
Otro camino, comentó Meléndez, es que los recursos se sustituyan con ingresos de capital o que el Central decida perder sus reservas monetarias.
En el Banco Central, el gerente, José Rafael Brenes, señaló que el instituto no puede actuar todavía, pues la situación podría ser coyuntural.
En el fisco
Desde el punto de vista fiscal, el panorama parece mas fácil.
La viceministra de Hacienda, Edna Camacho, explicó que los impuestos a la actividad bananera han disminuido.
En lo que va del 2000, añadió, se han recaudado por impuestos a la exportación de la caja de banano apenas ¢157,8 millones.
Una esperanza para el sector es que la decisión del Gobierno de realizar una campaña diplomática en Europa dé frutos. También el Partido Liberación Nacional, anunció ayer el secretario general, Rolando González, en conferencia de prensa, está interesado en colaborar.
Colaboraron los periodistas Marvin Barquero y Esteban González.