
Aquellos turistas que eligen este país como destino para sus vacaciones, se topan con un sitio que, aunque no es el más barato del área, tampoco presenta precios astronómicos en sus servicios y atractivos.
“Es cierto que nuestros servicios no son los más económicos, pero también lo es que lo ofrecido a cambio es lo suficientemente bueno como para que el tipo de visitante que nos elige salga satisfecho”, afirmó el presidente de la Asociación Costarricense de Profesionales en Turismo (Acoprot), Manuel Carranza.
El Instituto Costarricense de Turismo (ICT) realiza una encuesta entre los pasajeros aéreos que salen del país, para conocer las percepciones y costumbres de quienes nos visitan, y las cifras más recientes disponible (I trimestre 2003) parecen confirmar lo que apuntó Carranza.
Por ejemplo, a la muestra (de 1.500 personas) se le pidió su percepción acerca de la relación entre lo pagado y el servicio recibido en el área de hospedaje.
El 50,5% la describió como buena, y un 33,2% dijo que le pareció excelente.
Sin embargo, el tema de precios se ha puesto muchas veces en el tapete como una limitante para que el turismo nacional siga creciendo.
Agustín Monge, presidente de la Cámara Costarricense de Hoteleros (CCH), estima que hay factores, como los costos de electricidad, cargas sociales y financieras, que ponen en desventaja a la industria nacional si se comparan con los que tienen algunos países competidores.
Además, Monge mencionó que el país lidia con dos problemas que no tienen solución: por un lado, la distancia que nos separa de Europa y de la costa este de Estados Unidos; por otro, el hecho de que la temporada alta internacional coincide con la nacional, lo que genera una gran demanda en un corto tiempo.
En ese sentido, Luis Fernando Vargas, presidente de la Asociación Costarricense de Agencias de Viajes (ACAV), coincidió en que, entre noviembre y febrero, un turista puede percibir que el país es caro, pero no es un fenómeno exclusivo de aquí.
Inversión
Durante el 2002, Costa Rica volvió a ser el país centroamericano que recibió la mayor cantidad de turistas, con 1,1 millones de personas. La siguió El Salvador, con 950.000, pero la relación de ingresos muestra que la inversión por persona no es la misma en cada lugar.
En Costa Rica, cada visitante significó cerca de $970 en divisas, mientras que para los salvadoreños representaron $360.
Hay varias causas que hasta ahora favorecen ese tipo de ventajas de los costarricenses en la región. Como ejemplo, la estadía promedio de un turista en Costa Rica alcanzó el año pasado casi las 12 noches; mientras, en Honduras, la cifra llegó a 10,6 noches.
Sin embargo, aquí, cada turista gastó diariamente unos $100, mientras que en tierras hondureñas el monto fue de $60,1, según las propias cifras del Instituto Hondureño de Turismo.
Algunos ejemplos obtenidos en agencias turísticas en Internet, permiten darse una idea de lo que le cuesta un viaje a la región a cualquier turista.
Un paquete de 4 noches en Costa Rica, en el que se conocen volcanes, islas y se hace rafting, se promociona en $780 por persona.
En Roatán, Honduras, 3 noches y 4 días de playa se ofrecen en $227 para dos personas.
Uno tour en Guatemala que abarca 6 noches e incluye un vuelo interno a Tikal, además de los recorridos por ciudades como Antigua, se consigue desde $670.
Ninguno de los tres ejemplos incluye los boletos aéreos internacionales hasta el destino.
Menor crecimiento
A pesar de los buenos resultados que el turismo ha dado a Costa Rica hasta ahora, sus vecinos del área llevan un ritmo más rápido de crecimiento.
Así, mientras que, en el primer semestre del 2003, Nicaragua tuvo un incremento de turistas cercano al 9,8% comparado con el año anterior, esa cifra fue de un poco más de 6% en Costa Rica.
El ministro de Turismo costarricense, Rodrigo Castro, aseguró que esa cifra es la que se desea mantener como parte del Plan Nacional de Desarrollo Turístico, por lo que los resultados cumplen con las expectativas.
Monge expresó que le preocupa que se hable de cargar con un impuesto de ventas a servicios básicos de turismo, como el alquiler de autos y los tours . Igualmente, teme el efecto de un impuesto que crearía el ICT de $15 por turista para ese ente oficial.
Según Monge, esos tributos encarecerían la oferta turística nacional.