
Costa Rica exportará 19.500 toneladas anuales de azúcar a la Unión Europea (UE) sin pagar impuestos, según un acuerdo de los sectores privados centroamericanos para repartir la cuota obtenida en el Acuerdo de Asociación.
El acuerdo de los grupos representados en la organización Azucareros del Istmo Centroamericano (Aica) se logró el 30 de julio pasado en Nicaragua.
Se trata de la repartición entre los cinco países de las 150.000 toneladas anuales de ese producto que otorgaron los europeos. Panamá ingresó luego a las negociaciones y acordó una cuota anual de 12.000 toneladas del producto, adicional al otro acuerdo.
La cuota nacional parece poco comparativamente con las 377.756 toneladas métricas anuales de azúcar que en total produce el país. Sin embargo, lo relevante es que esas 19.500 toneladas se venderán en un mercado hasta ahora cerrado al producto y a precios muy superiores a los del mercado internacional, detalló ayer la Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar (Laica).
El pacto regional pasó, en la segunda semana de agosto, a consideración de los miembros del Consejo de Ministros de la Integración Económica (Comieco).
La intención es que se homologue y se integre al Acuerdo de Asociación, explicó ayer Rigoberto Vega, director legal de Laica.
Vega se negó a detallar cómo se repartió la cuota entre los países centroamericanos. Argumentó que todavía el Comieco no aprueba el pacto del sector privado, por lo cual no es público todavía.
De nuevo, Vega se negó a confirmar las cifras. Dijo que hubo una negociación dura, pero al final dejó satisfechos a todos.
Agregó que la repartición se realizó mediante una fórmula en la cual incidieron los volúmenes de producción de cada país, las cantidades que cada uno dedica a la exportación y también la relevancia social y económica de la cuota.
En el caso de Costa Rica, Laica estima que se dará un mejoramiento del ingreso por los mejores precios en la UE. Ese incremento incidirá directamente en un mejor monto de liquidación final, o precio final, de cada cosecha, dijo Vega.
Del total de la cosecha nacional, unas 260.000 toneladas anuales se dedican al consumo interno (doméstico e industrial) y las restantes 117.756 se deben vender en el denominado “mercado mundial”.
Vega recordó que ese mercado está muy influenciado por los subsidios y otros factores como las especulaciones de fondos de inversió n que bajan los precios.
De ahí la importancia de obtener cuotas especiales a mejores precios en ciertos mercados, como esta de la UE o la lograda en el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana.
El beneficio final se espera que llegue a unos 12.000 productores de caña, la mayoría de los cuales son pequeños finqueros. El país tiene 15 ingenios en actividad.