Buenos Aires, 21 sep (EFE).- La Corte Suprema de Argentina frenó hoy la devolución de depósitos originales por 60 millones de dólares que habían quedado atrapados en el llamado "corralito" bancario, barrera financiera a la que se puso fin en noviembre de 2002.
El tribunal suspendió la ejecución que había promovido la Caja de Previsión y Seguro Médico de la Provincia de Buenos Aires contra el Banco Provincia, medida que había sido ordenada en segunda instancia por la Cámara Federal de la ciudad de La Plata.
La Corte resolvió suspender la ejecución hasta tanto no haya una sentencia definitiva sobre la constitucionalidad de la conversión a pesos de los depósitos en dólares, medida que fue dictada a inicios de 2002, tras el abandono de la paridad "uno a uno" entre el peso y el dólar".
Los jueces supremos tampoco se pronunciaron sobre otra cuestión de fondo: la constitucionalidad o no de la medida adoptada en diciembre de 2001 por el gobierno de Fernando de la Rúa (1999-2001) para frenar la masiva salida de depósitos del sistema financiero argentino.
El máximo tribunal confirmó también hoy su decisión de que el ahorrador Claudio Kiper devuelva los 280.000 dólares que había logrado rescatar del "corralito" gracias a un fallo judicial.
La Corte ya se había pronunciado sobre este caso en diciembre de 2001, cuando revocó una medida cautelar que le permitió a Kiper, un juez federal de segunda instancia, recuperar sus ahorros atrapados en el Banco Ciudad de Buenos Aires.
El damnificado rehusó a acatar esa decisión del supremo tribunal, pidió la revocación del fallo y hasta recusó a los entonces ministros de la Corte.
En el fallo difundido hoy, martes, que confirma su anterior decisión, la Corte tampoco se pronuncia sobre la constitucionalidad del "corralito" bancario.
Las barreras impuestas a la retirada de depósitos a finales de 2001 generaron un gran descontento popular que desembocó en la renuncia de Fernando de la Rúa a la presidencia del país el 20 de diciembre de ese año.
Las medidas restrictivas al movimiento de depósitos en cajas de ahorro y cuentas corrientes se relajaron durante el gobierno provisional de Eduardo Duhalde (2002-2003) hasta que fueron totalmente eliminadas a finales de noviembre de 2002.
Los dólares depositados a plazo fijo en los bancos, atrapados en el llamado "corralón", fueron convertidos a pesos y devueltos paulatinamente a los ahorradores, ajustados por un índice que tuvo en cuenta el nivel de inflación.
De todas formas, tanto el "corralito" como el "corralón" generaron una catarata de amparos y demandas judiciales, muchos de los cuales aún no fueron resueltos. EFE
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