Krisia Chacón Jiménez. 19 agosto
Al realizar un presupuesto cada mes, podrá conocer cuál es su capacidad de ahorro y además organizar sus finanzas para atender sus obligaciones. Foto: Shutterstock.
Al realizar un presupuesto cada mes, podrá conocer cuál es su capacidad de ahorro y además organizar sus finanzas para atender sus obligaciones. Foto: Shutterstock.

La pandemia puso cuesta arriba los planes de ahorro e inversión de muchas personas.

El desempleo, la reducción de jornadas, la suspensión de contratos laborales y el cierre de negocios, son parte de los factores que golpean severamente la economía nacional.

Por esta razón es que tener unas sanas finanzas personales se vuelve indispensable para sobrellevar estos momentos de incertidumbre.

El ahorro, la creación de presupuestos y gastar estrictamente en los necesario son parte de las recomendaciones para lograrlo.

Incluso, si tiene un ahorro y que en este momento no necesita utilizar, puede pensar en invertir este capital para obtener rendimientos sobre ese dinero que está inmóvil.

Algunos consejos
Actúe con serenidad, revise sus gastos y evalúe la posibilidad de ahorrar e, incluso, invetir.
1. Mantener la calma. Es importante tener claro que la situación de la pandemia es temporal.
2. Hacer un presupuesto. En este apartado es vital incluir una parte del dinero para ahorrar.
3. Si ya hay ahorros, se puede pensar en invertir. Con un correcto análisis y objetivos claros, este es un momento ideal para invertir. No se necesitan grandes cantidades, el mercado ofrece planes que se ajustan a las necesidades del cliente y la nueva realidad económica.
4. No dejarse llevar por opciones que parecen muy rentables. Es vital elegir opciones que sean reguladas y analizar cuidadosamente en qué y en dónde se colocan los ahorros. Puede revisar que opciones están reguladas en los medios oficiales de la Superintendencia General de Valores (Sugeval).
5. Buscar asesoría. Informarse siempre será la mejor decisión antes de ahorrar o invertir, puesto que se reducen los riesgos y se mantiene la tranquilidad respecto al hecho de que la inversión cumple con el perfil de cada persona.
6. No gastar más de lo que el ingreso permite. De esta manera, la persona tendrá más libertad para destinar a ahorro o inversiones.
7. Evitar gastar en bienes y servicios innecesarios. No ceder a la tentación de los descuentos o incurrir en gastos que no están contemplados en el presupuesto.
Fuente: Acobo.

La regla general de finanzas personales es que las personas deberían aprender a vivir con el dinero que tienen y generan. No pueden construir su vida o mantener gustos que están fuera de su presupuesto.

Respecto a los gastos, estos deberían cubrirse precisamente con los dineros disponibles, evitando tener que acudir a préstamos o uso ilimitado de la tarjeta, señaló Danilo Montero, director ejecutivo de la Oficina del Consumidor Financiero.

Las deudas deberían de estar relacionadas con aspectos esenciales como educación, tratamientos médicos o mejoras a la vivienda, por ejemplo.

Los lujos deberían disfrutarse cuando sobran los ingresos, no a costa de crear deuda.

Para la Oficina del Consumidor Financiero, así como las personas han tenido que implementar medidas sanitarias, también deberían poner en marcha una “cuarentena financiera”, para cuidar su dinero.

“Los resultados de las acciones que estamos tomando para proteger nuestro dinero, solo se verá en unos meses o años. Pero es imprescindible que se plantee en qué gasta el dinero, por qué no rinde, por qué no puede ahorrar, así como la importancia de un buen récord crediticio. En el largo plazo todo eso ayudará”, dijo Montero.

Sí se puede invertir

Tener claros los objetivos y los riesgos antes de iniciar un plan de ahorro o inversión es el primer paso antes de iniciar cualquier plan.

Esto permite elegir la opción de inversión que se ajuste de mejor manera al perfil del inversionista, por ejemplo: si se van a usar los recursos en el corto plazo, no se debe tomar como opción de inversión un bono de largo plazo; además, se evitan pérdidas innecesarias.

No existe una receta única para todos los inversionistas. La opción ideal depende de qué se quiera hacer con la inversión, el plazo meta y objetivos.

“En nuestro entorno hay instrumentos que pagan mejores rendimientos que en meses anteriores, hablando de bonos de deuda pública y privada. Los hay de corto y largo plazo con objetivos de mantener inversión a la mano, hacer crecer el patrimonio, o bien, generar ingreso periódico en diferentes monedas”, señaló Johnny Mora, director de Fondos de Inversión de Acobo.

Los fondos de liquidez están orientados a personas que deseen obtener ingresos provenientes de sus inversiones para satisfacer sus necesidades de liquidez en el corto plazo.

Mientras que los de crecimiento se enfocan hacia quienes deseen hacer crecer el valor de los activos financieros buscando invertir a más largo plazo para incrementar sus rendimientos.

Los fondos son una oportunidad para poner a trabajar los ahorros, con objetivos de corto plazo.