Cada habitante hizo en el 2014 un promedio de 53 pagos con tarjeta

 17 junio, 2015

San José

Los habitantes de Costa Rica hicieron en el 2014 un total de 253,4 millones de pagos con tarjeta, un promedio de 53 pagos por habitante, el doble de lo que hacían hace cinco años, que eran 26 movimientos por habitante.

Aunque no todos usan tarjeta, esta es la cifra que mide la penetración de este medio de pago en la población a nivel internacional.

Los datos provienen de un comunicado que publicó este miércoles 17 de junio el Sistema de Pagos (Sinpe) del Banco Central con base en información suministrada por los intermediarios.

"Según la información recopilada, aunque en el 2014 la cantidad de pagos efectuados con tarjetas de débito, creció a una tasa superior en comparación con aquellos efectuados con tarjeta de crédito, los tarjetahabientes de crédito realizaron una mayor cantidad de pagos con tarjeta (46) que los de débito (29), lo cual evidencia todavía el relativo bajo uso de las tarjetas de débito como medio de pago", señala el comunicado.

En esta comparación se consideran sólo a los poseedores de las tarjetas, no a toda la población.

Al finalizar el 2014, la cantidad de tarjetas de pago en circulación fue de 7.535.695 (aumento de 0,83% respecto al 2013), de las cuales el 74% correspondió a tarjetas de débito y el 26% de crédito.

Según el Sinpe, en Costa Rica los hábitos de pago de los agentes económicos han variado muy lentamente en el tiempo, conforme los participantes de los sistemas de pagos fueron conociendo y aprobando los nuevos medios que sustituyen el efectivo.

En el año 2000 los billetes y monedas en circulación representaban un 6,2% del gasto final de consumo de los hogares, en el 2014 representó un 5,7%, mostrando el debilitamiento del efectivo como medio de pago.

Angie Zúñiga personera de BAC Credomatic, hace entrega de una tarjeta a Marcela Serrano.
Angie Zúñiga personera de BAC Credomatic, hace entrega de una tarjeta a Marcela Serrano.

En cuanto al uso de efectivo, la demanda de monedas está concentrada sobre las acuñaciones de ¢5, ¢10 y ¢100, muy utilizadas como medio de pago en el transporte público.

Por su parte, el billete de ¢10.000 también cuenta con una predilección importante (el 38,2% de la cantidad de fórmulas emitidas), situación asociada a la alta disponibilidad de los mismos en los cajeros automáticos.

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