
El ICE aplazó para febrero el inicio del programa que promueve la sustituición de refrigeradoras viejas por equipos nuevos y menos “gastones” de electricidad.
Esta es la tercera vez que se pospone el lanzamiento del plan, cuya meta a tres años es sacar de los hogares unas 230.000 “refris” viejas y cambiarlas por electrodomésticos más eficientes.
Inicialmente el programa saldría en setiembre, luego se trasladó para diciembre, y ahora, se aplazó para el año entrante.
El jerarca del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Pedro Pablo Quirós, dijo que la decisión se tomó para no diluir la campaña con los anuncios navideños y porque aún falta finiquitar el apoyo financiero con un banco.
“Tenemos oposición también de las fábricas, porque tienen que cambiar inventarios (...) y piden clemencia, que se le dé espacio para empezar a renovar sus existencias”, comentó Quirós.
El director de Control de Energía del ICE, Salvador López, dijo que la presidencia de la entidad pretende lanzar la campaña entre el 1.° de enero y el 28 de febrero.
López afirmó que la crisis financiera afectó la negociación con el Banco de Costa Rica (BCR) para financiar el programa. “Ellos (BCR) tienen incertidumbre en cuanto al monto de financiamiento que tendrán disponible el año entrante”.
En el primer año el ICE pretende colocar unas 70.000 refrigeradoras nuevas y estima que un 50% serán adquiridas mediante un préstamo.
Si se considera que, en promedio, cada refrigeradora costará unos ¢500.000, el financiamiento requerido ronda los ¢17.000 millones.
López aseguró que la mayoría de los aparatos disponibles en el mercado cumplen con las especificaciones de eficiencia y calidad.
El ICE estima que en el país hay más de 240.000 congeladores domésticos con más de diez años. Por su antigüedad, y por haber sido fabricados con tecnologías poco eficientes, estos equipos consumen mucha electricidad. Una refrigeradora vieja consume anualmente 1.090 kilovatios hora (Kw/h), unos ¢98.000, mientras que, con una nueva y más eficiente, el gasto baja a unos 500 Kw/h al año (¢45.000).
