
Nueva York (Reuters). Los estadounidenses se dirigían a las tiendas por departamentos en forma masiva hoy en el comienzo oficial de la temporada de compras de fin de año, aunque muchos decían que serán más selectivos sobre lo que adquieren.
El Viernes Negro, que sigue al Día de Acción de Gracias, suele ser la jornada de compras individual más activa de la importante temporada de las fiestas, que supone casi un quinto de las ventas anuales de la industria minorista.
El festivo ritual anual del consumismo estadounidense ahora es estudiado en busca de signos de que el comprador está listo para volver a ser un motor propulsor de la economía, luego que la crisis financiera global del año pasado llevó a la peor temporada de las fiestas en casi cuatro décadas.
El presidente ejecutivo de Macy's Inc M.N, Terry Lundgren, dijo que los minoristas deben tener un desempeño decente de los feriados en el 2009, en Dultima instancia sobre bases comparables dado que el año pasado fue tan sombrío.
Debra Diriwachter, cajera de un supermercado, esperó varias horas fuera de un centro comercial de Queens, en Nueva York, antes que abriera las puertas el jueves a las 11 pm hora este del jueves. Ella ha recortado su presupuesto para regalos este año y sólo hará compras en efectivo.
"No me gusta endeudarme y si sé lo que gasto, eso es bueno", dijo.
Los primeros 200 clientes que entraron a ese centro comercial, algunos en pijamas, recibieron tarjetas de regalo de 10 dólares para abrir su apetito por las compras.
"Esto es hermoso. Estoy tan contento", dijo Roberto Tomala. "Esto es un buen incentivo para todos. En esta situación, incluso 10 dólares ayudan a comprar algo", comentó.
Unos 134 millones de consumidores de Estados Unidos dicen que podrían salir en busca de regalos este fin de semana, que va desde el Viernes Negro hasta el domingo, según la Federación Nacional Minorista.
El número supera al nivel del mismo sondeo del año pasado, que había sido realizado semanas después de que estallara la crisis financiera global, pero era inferior a las proyecciones de la temporada 2007.
EN BUSCA DE LAPTOPS
Los minoristas de descuento como Wal-Mart Stores Inc WMT.N y Target TGT.N habrían de ver el mayor tráfico durante el fin de semana largo, seguidos por las tiendas de departamento como Macy's y Kohl's KSS.N .
Unas 50 personas se alineaban en la medianoche en las afueras de la tienda Best Buy Co Inc BBY.N en Springfield, en Pennsylvania, ansiosos por las gangas de electrónicos como computadoras personales y televisores de pantalla plasma.
"Tengo que comprarle una laptop a mi hija", dijo Nate Bryan de Drexel Hill, en Pennsylvania. "Normalmente cuestan 1.000 dólares y ahora está a la mitad", agregó.
Esas tiendas y sus rivales de la industria han pasado el último año achicando inventarios, cerrando negocios o limitando las nuevas aperturas, para evitar las grandes rebajas y proteger las ganancias.
"El año pasado literalmente salieron a regalar mercaderías", comentó Marshal Cohen, un analista de la consultora minorista NPD Group. "Este año, tienen que vender la mitad del año pasado para terminar sin pérdidas ni ganancias (...) Así que, aunque no vendan tanto, van a hacer dinero", dijo.
Algunos expertos de la industria esperan una fuerte facturación en el fin de semana del Viernes Negro, pero advirtieron que no significaba una temporada robusta, debido a que las compras bajan en la semanas previas a Navidad.
CON BOLSILLOS LLENOS
La inestabilidad de la economía de Estados Unidos, con un máximo de 26 años en el desempleo y un acceso más restringido al crédito, ha hecho que los pronósticos de las ventas de las fiestas varíen ampliamente entre una caída de un 3 por ciento y un alza de un 2 por ciento.
La esperanza temprana de una recuperación liderada por el consumidor han impulsado a las acciones minoristas .RLX un 47 por ciento en lo que va del año, frente a un ascenso de un 23 por ciento en el Dindice Standard & Poor's 500.
Mientras que la mayoría de las investigaciones en los Dultimos dos meses mostró que los consumidores planeaban gastar menos o lo mismo en el 2009 respecto del mismo período del año anterior durante las fiestas, esa postura podría estar cambiando.
Cerca de un tercio de los consumidores encuestados por Deloitte indicó que ahora prevén que gastarán más en las fiestas que lo que habían planeado hace uno o dos meses. El sondeo, efectuado la semana pasada y publicado el miércoles, consultó a 1.051 personas con un margen de error de más o menos un 3 por ciento.