
Jacó, la “ciudad gris”. Así le llaman algunos vecinos a este polo turístico ubicado en el cantón de Garabito, en el Pacífico central, donde muchas construcciones quedaron a medio terminar.
De acuerdo con la Cámara de la Construcción, la crisis internacional obligó a los desarrolladores a suspender los proyectos, principalmente casas para descanso. “El problema es que los compradores –en su mayoría estadounidenses– se fueron y los bancos frenaron el financiamiento ”, dijo Rodrigo Altmann, presidente de la Cámara.
Peter Vanhussen, vicepresidente de la Cámara de Comercio del Pacífico Central, aseveró que la construcción inmobiliaria está casi paralizada en Jacó.
“La falta de crédito es lo que afecta; muchos desarrollos dependen de capital extranjero”, dijo.
Entre tanto, José Álvarez Hernández, quien labora como guarda en el proyecto Ramada Jacó , manifestó que teme por su empleo porque si los trabajos se suspenden podrían quitar a una de las dos empresas que dan servicio de seguridad.
La obra consta de siete pirámides de condominios, de las cuales dos están sin terminar. Además, incluye hotel y un centro comercial.
Álvarez indicó que esta semana (la anterior) solo había unos nueve empleados en esa construcción. “El año anterior aquí trabajaban unas 800 personas. En estos días han venido cerca de 200 a pedir empleo y no hay”, expresó.
