
Nueva York. Reuters y EFE. La confianza del consumidor estadounidense se desplomó a su peor nivel en 16 años en mayo, ya que una combinación de crecientes costos de la gasolina y la caída en los precios de las casas puso a los estadounidenses más nerviosos acerca del futuro.
El instituto privado de investigación económica The Conference Board informó ayer de que su medida mensual de la confianza del consumidor se situó en 57,2 puntos, respecto a los 62,3 puntos de abril, y por debajo de los 60 estimados por Wall Street.
“Existe temor de que la economía esté en una recesión o se dirija hacia allí y algunas personas podrían encontrar sus empleos en peligro”, dijo David Coard, jefe de operaciones y ventas de ingreso fijo de Williams Capital Group en Nueva York.
“Cuando uno habla con las personas en la calle, ellos parecen estar realmente agobiados (por los precios) en las gasolineras y los supermercados, mientras su ingreso no está subiendo”, agregó el experto.
El indice ha caído en casi la mitad desde julio pasado, cuando los problemas del mercado inmobiliario estadounidense provocaron la más severa crisis crediticia en al menos una década.
Al mismo tiempo, las expectativas de inflación subieron a un máximo histórico de 7,7%, muy por encima del 6,8% de abril.
El golpe se sintió en todo, con los consumidores preocupados acerca de lo que está pasando ahora y lo que podría estar por venir.
El índice que mide la percepción que tienen los consumidores de las condiciones presentes de la economía bajó a 74,4 puntos, desde los 81,9 puntos de abril.
Las expectativas a un plazo de seis meses bajó a 45,7 puntos, comparado con los 50 del mes anterior.
En tanto, el porcentaje de encuestados que considera que las condiciones actuales de negocio “son malas” subió al 30,6%, desde el 26,5% registrado en abril.
En cuanto al empleo, el porcentaje de los que piensan que “ es difícil ” conseguir empleo fue del 28, una décima más que en abril.
Un 33,6% considera que las condiciones de negocio empeorarán en los próximos seis meses, frente al 27,4% que pensaba así en abril, y el 32,4% prevé que habrá menos trabajo disponible, frente al 32,9% que tenía esa idea el mes anterior.
Caída de precios. Otros informes divulgados ayer sugirieron que el mercado de viviendas no mejorará en ningún momento próximo.
Las ventas de casas nuevas aumentaron, pero solo después de revisiones a la baja del mes anterior, y permanecieron cerca de su nivel más débil en más de 15 años. “Las debilitadas condiciones empresariales y laborales, unidas al creciente pesimismo acerca del futuro a corto plazo, han deprimido la confianza del consumidor en el estado general de la economía”, dijo Lynn Franco, director del Conference Board Consumer Research Center.