Economía

Competencia Perfecta: La ruta del arroz condujo a un espejismo

La “Ruta del Arroz” prometió abaratar el grano en Costa Rica, pero un estudio revela quiénes capturaron realmente las millonarias ganancias del mercado

Plantaciones de arroz
Un estudio revela cuál fue el efecto en Costa Rica de la denominada "Ruta del Arroz" impulsada por el gobierno de Rodrigo Chaves. En la imagen, un productor de arroz en Limón. Rafael Pacheco Granados

Hace unos años me ocupé dos veces del arroz en esta columna, y en ambas ocasiones con poco optimismo. La primera fue cuando la administración Alvarado reculó en su intención de liberar el precio del grano. Escribí entonces que la marcha atrás era una señal política atroz —repetida, para ser justos, por al menos cinco administraciones— y que reflejaba cómo Ejecutivos cada vez más débiles seguían perpetuando la captura de las políticas públicas por grupos de interés organizados.

La segunda fue en 2022, cuando la Ruta del Arroz de la administración Chaves desmontó de un tajo los dos pilares del esquema: la fijación administrativa de precios a lo largo de toda la cadena y un arancel del 35% que aislaba al mercado de la competencia externa.

Celebré el diagnóstico y advertí sobre el diseño. Dije que la reforma solo valdría la pena si los precios al consumidor bajaban de verdad, y que para eso hacía falta competencia suficiente en los eslabones de comercialización, de modo que lo que antes era arancel y renta de productores e industrializadores no se convirtiera, simplemente, en ganancias oligopólicas para importadores y comercializadores. Si no se andaba ese camino, escribí, la ruta sería un espejismo.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌