Economía

Columna Vida en la empresa: Esculpir seres humanos

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Una tentación frecuente entre padres, educadores y jefes es intentar hacer a los otros a su imagen y semejanza. Si eso fuera posible, perderíamos como especie, porque nuestra capacidad de ver cómo le conviene ser a otros, es extremadamente limitada, en tanto que la especie se beneficia de los múltiples destellos de originalidad que hay en la vida de cada quien. En una ganadería, sí convendría que las terneras fueran como la madre, si es que la madre es una buena vaca lechera, pero entre los seres humanos, hay un gran vigor en que cada uno salga por donde ha de salir, porque la aventura humana requiere infinitas más cosas que la productividad.








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