La compañía bananera Chiquita Brands Internacional anunció ayer que no puede pagar las deudas pendientes con los tenedores de certificados y cupones.
En marzo, la compañía debería atender el vencimiento de unos $87 millones, pero anunció que, al no disponer de liquidez, ofrecerá a los acreedores cambiar ese dinero por acciones de la misma empresa.
El mismo mecanismo se aplicaría a una deuda total de $862 millones.
Las acciones de Chiquita perdieron más del 66 por ciento de su valor en menos de 48 horas en Wall Street esta semana.
La situación llevó a que el diario The New York Times y agencias internacionales mencionaran la posibilidad de bancarrota para la empresa bananera.
En Costa Rica
El vicepresidente de asuntos legales de Chiquita en el país, Enrique Vázquez, aseguró que la situación expuesta no afectará la actividad aquí.
Garantizó que todos los empleados unos 4.500 mantendrán su trabajo, que se cumplirán los contratos con productores independientes y se atenderá normalmente a los proveedores.
Reconoció que el problema que atraviesa la bananera es bastante serio, pero añadió que deberán pasar unos meses para determinar si en efecto los acreedores aceptan el cambio ofrecido.
Vázquez considera que, de lograrse el trueque, Chiquita tendría un repunte significativo en sus finanzas, aunque reconoce que existe la posibilidad de que los acreedores se nieguen a aceptar.
Según la información que incluyeron las agencias y el diario estadounidense, lo que seguiría para Chiquita entonces sería la declaratoria de bancarrota, lo que le permitiría seguir funcionando bajo supervisión judicial.
No obstante, para Vázquez la denominación de bancarrota utilizada en la legislación estadounidense no debe interpretarse como liquidación de la empresa.