Caracas, 27 nov (EFE).- Venezuela no abandonará las negociaciones para la creación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) "a menos que la echen", afirmó hoy el presidente Hugo Chávez.
"El ALCA se ha convertido en una batalla moral, política, económica y social" y lo que Venezuela busca es que cambie su actual filosofía "del más puro estilo neoliberal", sostuvo Chávez en una rueda de prensa con medios nacionales y extranjeros.
El presidente venezolano recalcó que tampoco apoya un ALCA "light" (suave) o "Alquita", como recordó que se le denomina tras plantearse recientemente en Miami que entre en vigor en 2005, sin una serie de regulaciones previstas inicialmente, cambios que sugirió han sido decididos casi "en secreto".
El plazo de entrada en vigor en 2005 es "ilógico e irracional", dijo, y agregó que los cambios al planteamiento original de total desmantelamiento de barreras al comercio continental equivalen a decir: "Le voy a quitar un poquito de veneno y así a lo mejor no te mueres hoy sino mañana".
Chávez insistió en que "el ALCA está lejos de ser un elemento integrador en las economías de la región" y dijo que, por el contrario, será "una máquina desintegradora" de las economías del sur, "compitiendo en una zona de libre comercio con la economía más poderosa del planeta", en alusión a Estados Unidos.
Reiteró que la preocupación de Venezuela ha sido expresada en los últimos meses por otros países, entre ellos los de la Comunidad del Caribe (Caricom).
Venezuela aspira, manifestó, a que se impulse una discusión del mecanismo hemisférico y sus alcances para las economías de la región, ya que -afirmó- "ni siquiera el 5 por ciento de la población (continental) conoce el impacto del ALCA".
"Ni siquiera hablo por Venezuela, que con su petróleo no necesita del ALCA para entrar en Estados Unidos. No estamos dispuestos a aceptar este mecanismo jurídico, con rango internacional y supraconstitucional", sin modificaciones que sean substanciales y fruto del debate en cada nación, recalcó.
Chávez aclaró que no se trata de un sentimiento anti-norteamericano, sino de la necesidad de comenzar primero por una integración entre las naciones del sur americano que, consolidada, esté en condiciones de ir a negociar con el norte y otras zonas. EFE
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