
La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) trasladó más de ¢100.000 millones de aportes al Seguro de Salud para subsidiar la atención médica de personas lesionadas en accidentes de tránsito.
Esta situación ocurrió porque, en los últimos cinco años, la cobertura del Seguro Obligatorio Automotor (SOA) fue insuficiente para costear la atención médica de personas accidentadas en carretera.
Así lo confirmó a La Nación el gerente financiero de la entidad, Gustavo Picado, quien detalló que, entre 2020 y 2024, el monto subsidiado ascendió a ¢101.456 millones.
“El dato del 2020 al 2024 dice que la Caja, por agotamiento de póliza, dejó de percibir ¢101.456 millones. En cinco años, poco más de ¢100.000 millones, no es para nada una cifra menor y tiene un impacto importante (en las finanzas del Seguro de Salud)“, afirmó el jerarca.
Según la Ley de Tránsito por Vías Públicas Terrestres y Seguridad Vial (N.° 9078) y su reglamento, los propietarios de vehículos deben pagar una tarifa anual, como parte del marchamo, para financiar este seguro y quedar cubiertos en caso de sufrir lesiones en un siniestro.
Actualmente, el Instituto Nacional de Seguros (INS), como entidad administradora, cubre la atención médica de las personas afectadas hasta por ¢6 millones, monto que puede ampliarse a ¢12 millones en casos excepcionales, como cuando la persona no está afiliada al Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM) de la Caja, es menor de 18 años o persiste un riesgo para su vida.
Cuando esos límites se superan, el monto restante en cada caso es asumido por la CCSS como una contribución especial, lo que la obliga a cubrir el gasto adicional de la atención que requiera la persona tras el percance.
En ese contexto, la CCSS propone eliminar el tope de cobertura del SOA para trasladar a las pólizas el costo de la atención de accidentes de tránsito que actualmente asume. Esto implicaría un aumento en la prima que pagan los usuarios con el marchamo.
La medida forma parte de la Política Institucional de Sostenibilidad del Seguro de Salud 2025-2033 y busca que la aseguradora financie la cobertura total mediante las primas, similar al esquema del seguro de riesgos del trabajo. Para ello, el gerente financiero confirmó que en las próximas semanas se presentará ante la Junta Directiva un borrador de proyecto de ley para impulsar esta modificación.
Impacto financiero en ascenso
Según Gustavo Picado, solo en el 2024, la institución asumió un gasto de ¢45.441 millones por la atención de pacientes involucrados en accidentes de tránsito cubiertos por el SOA. De ese monto, indicó que se recuperaron cerca de ¢18.000 millones, por lo que quedó un saldo superior a ¢27.000 millones sin reembolso.
El jerarca indicó que la institución destina en promedio entre ¢20.000 millones y ¢25.000 millones anuales para sostener este subsidio.
Explicó que no solo se cubre la atención inicial del accidente, sino también procedimientos posteriores, como cirugías reconstructivas o cuidados adicionales, que luego se atienden como parte de la red regular de servicios.
Según datos recopilados por la CCSS, en el 2020 la institución redirigió ¢12.358 millones para la atención médica e incapacidades brindadas bajo el SOA. Esta cifra creció de forma sostenida en los años siguientes e incluso aumentó en más del doble en el 2024, cuando alcanzó los ¢27.628 millones.