En el boletín de análisis mensual, el "Bundesbank" contradice de esta manera cálculos de institutos economómicos que no descartaban que hacia fines del pasado año se hubiese vuelto al estancamiento, después de dos trimestres de una moderada mejora.
El proceso de recuperación de la primera economía europea después de la crisis más fuerte en seis décadas sigue "siendo intacto", sostuvo el banco central.
En 2009, la economía alemana se había contraído en un cinco por ciento y de acuerdo a los pronósticos de varios institutos, este año podría crecer hasta en un dos por ciento. Se calcula que el gobierno mejorará su predicción de crecimiento de un 1,2 por ciento, hasta ahora, a un 1,5 por ciento en un análisis que se espera para fines de mes.
El banco con sede en Fráncfort señala que el repunte se debe a la mayor demanda que viene del exterior y que mejora la expectatva exportadora. Además existen síntomas positivos en los encargos industriales ajenos directamente al sector automotor.
Sin embargo, los impulsos que llegan del exterior no son correspondidos por una creciente demanda del consumo interno, advierte el banco central.