
La Comisión Europea negó, este viernes 16 de enero, estar explorando la imposición de aranceles sobre las importaciones de vehículos híbridos procedentes de China, tal y como hace ya desde el pasado año con el carro eléctrico de los fabricantes del gigante asiático para compensar las ayudas que reciben de Pekín y les da una ventaja considerada desleal a ojos de la UE.
“Como he dicho, en nombre de la Comisión Europea, no hay ninguna investigación en curso sobre las exportaciones de vehículos híbridos de China a la Unión Europea”, dijo el portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, en una rueda de prensa en Bruselas al ser consultado por si hay miembros del Ejecutivo comunitario presionando para dar ese paso.
“Los comisarios son políticos y tienen el derecho a plantear las cuestiones que quieran”, apuntó el portavoz, sin dar más detalles sobre los debates internos en el seno del Colegio de Comisarios, y tras recalcar que Bruselas no tiene en marcha “ninguna investigación” que abarque la producción de híbridos.
Otras fuentes consultadas por Europa Press indican que el vicepresidente del Ejecutivo comunitario de Prosperidad y Estrategia Industrial, el liberal francés Stéphane Séjourné, sí ha planteado “en varias ocasiones” la cuestión de por qué las medidas que son válidas para el vehículo eléctrico no lo son para los híbridos, si se producen “en las mismas condiciones” y los productores europeos necesitan “la misma protección e igualdad de condiciones”.
En este contexto, el portavoz de Comercio aclaró en la rueda de prensa que la investigación que se llevó inicialmente a cabo —requisito previo necesario antes de tomar ninguna medida arancelaria, según establecen las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC)— se centró “únicamente” en los vehículos eléctricos.
Ello se debió, continuó explicando Gill, en que el sector de las baterías eléctricas fue el “problema identificado, el patrón comercial que podía plantear perjuicio para la industria de la Unión Europea”. “No hay actualmente ninguna investigación en marcha sobre las exportaciones de vehículos híbridos desde China hacia la UE”, ha remachado.
La UE activó en otoño de 2024 aranceles permanentes de hasta el 35,3% en respuesta a los subsidios que China concede a sus productores y que Bruselas considera que les otorga una ventaja ilegal sobre competidores europeos. Entonces, los servicios comunitarios aclararon que el arancel, que se suma al 10% que ya se aplica al automóvil, podría suspenderse si las partes llegaban a un acuerdo que garantizara la competencia justa, un extremo que no se ha dado hasta ahora pese a continuar los contactos.
