Sao Paulo, 7 may (EFE).- Bolivia matará la "gallina de los huevos de oro" si no llega a un acuerdo con Brasil sobre el gas tras la nacionalización de los hidrocarburos, dijo Marco Aurelio García, asesor presidencial brasileño en una entrevista publicada hoy.
"No sólo matarían la gallina de los huevos de oro sino que también tendrían problemas graves por razones técnicas", expresó el asesor del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, al diario "Folha de Sao Paulo".
"En el proceso de extracción del gas -explicó García- se separan los combustibles líquidos. Si no exportan gas, tendrán que quemarlo, y no tienen mecanismos para eso".
García consideró que la nacionalización de los hidrocarburos, que afecta las actividades de la estatal brasileña Petrobras en Bolivia e supondrá un aumento del precio del gas exportado, deja al país del altiplano con pocas alternativas, pues Brasil es el mayor comprador de ese producto.
"Si dejásemos de importar, Bolivia tendría un problema gigantesco", agregó el asesor de Lula.
Brasil, por medio de Petrobras, importa 26 millones de metros cúbicos diarios de gas boliviano, que equivalen a cerca del 60 por ciento del consumo de ese combustible en el país.
En el caso de Sao Paulo, el principal polo económico e industrial del país, el gas boliviano representa el 70 por ciento del consumo total, lo que ha encendido las alarmas entre los empresarios.
Petrobras, que además es el mayor inversor externo en Bolivia, con cerca de 1.500 millones de dólares destinados a sus operaciones en Bolivia, insiste en que no aceptará un aumento unilateral de precios, algo que defenderá en sus negociaciones con las autoridades bolivianas.
En la reunión que Lula mantuvo el pasado jueves en la ciudad argentina de Puerto Iguazú con sus homólogos de Argentina, Néstor Kirchner; Bolivia, Evo Morales, y Venezuela, Hugo Chávez, subrayaron la necesidad de "preservar y garantizar el abastecimiento de gas, favoreciendo un desarrollo equilibrado en los países productores y consumidores".
En ese sentido, la declaración final de la cita destacó que la discusión sobre los precios del gas debe hacerse "en un marco racional y equitativo" que haga viables las inversiones en Bolivia.
García, que ha coordinado la política exterior brasileña para América del Sur, cree que Brasil y Bolivia pueden llegar a un acuerdo porque existe una interdependencia en la que el primero necesita vender su gas y el segundo necesita de ese combustible para mover su economía.
"La política externa ayudará a resolver el problema", expresó el asesor de Lula.
Diplomáticos, analistas políticos y la prensa brasileña coinciden sin embargo en que a Brasil le ha faltado firmeza con Bolivia y astucia para percibir que detrás de la nacionalización de los hidrocarburos está Chávez, quien ha asumido el liderazgo regional con que soñaba Lula.
"La reacción de Brasil fue prudente. El momento no está para hacer bravuconadas", se defendió García, quien agregó que "Chávez es un hombre muy voluntarioso" que "tiene una relación buena con nosotros". EFE
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