Brasilia, 21 ago (EFE).- El gobierno brasileño dijo hoy que confía en que su similar boliviano logrará un rápido acuerdo con los indios guaraníes que ocuparon una planta de control de uno de los ramales que alimenta el gasoducto por el que Brasil importa gas natural boliviano.
"El gobierno brasileño confía en que las negociaciones permitirán el pronto retiro (de los ocupantes) y el restablecimiento de las condiciones necesarias para el normal funcionamiento del gasoducto", según un comunicado divulgado hoy por la cancillería brasileña.
Según la nota, Brasil está siguiendo con gran atención las negociaciones entre el ministro de Desarrollo Rural de Bolivia, Hugo Salvatierra, y los líderes de la comunidad indígena Guaraní que ocuparon las estaciones de control del gasoducto Yacuíba-Río Grande.
Dicho gasoducto es uno de los ramales que alimenta el gasoducto Bolivia-Brasil, por el que Brasil recibe diariamente cerca de 24 millones de metros cúbicos de gas natural boliviano, prácticamente la mitad de su consumo.
La central ocupada pertenece a la empresa Transierra, que es administrada por la estatal brasileña Petrobras y en la que tienen participación la hispano-argentina Andina y la francesa Total.
Tanto autoridades brasileñas como bolivianas han garantizado que, hasta ahora, los indios no han cerrado las válvulas del gasoducto, como lo vienen amenazando, por lo que el suministro de gas a Brasil continúa normal.
La instalación fue ocupada el sábado por unos 250 guaraníes, luego de varios días de mantenerla cercada para reclamar a Transierra una compensación de cerca de nueve millones de dólares en proyectos de desarrollo en esa zona indígena.
Según voceros del gobierno boliviano, las partes tenían un acuerdo para que los pagos se hicieran en cuotas, pero los indígenas ahora demandan un desembolso único en efectivo.
En declaraciones que concedió a periodistas, el presidente de Petrobras, José Sergio Gabrielli, afirmó que "la situación crítica tiene que ser resuelta por el gobierno boliviano", aunque admitió que Transierra podrá realizar una nueva negociación con los demandantes.
"Los indios y Transierra tienen un acuerdo de inversión en proyectos de 20 años. La discusión sobre esos proyectos tiene que ser hecha por Transierra, no apenas por Petrobras, y por los guraníes", afirmó.
El funcionario descartó una posible interrupción del suministro de gas boliviano. EFE
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