México, 11 mar (EFE).- Banorte, el cuarto banco más grande de México, abrirá 54 nuevas sucursales este año, el 70 por ciento de las 79 que cerró el año pasado, señaló hoy a EFE el director general de la institución, Luis Peña.
"El año pasado cerramos 79 sucursales de 1.063. ¿Quiere decir eso que estamos haciendo a Banorte chico? pues no, lo que estamos haciendo es reorientar nuestras baterías a poner los puntos de venta donde nos dé mayor impacto la clientela", dijo.
Explicó que la mayoría de las sucursales cerradas tenían 3 ó 4 empleados y eran muy pequeñas, mal ubicadas y con una base de clientes estancada.
Por eso, las 54 sucursales que abrirá este año serán completamente distintas y orientadas a reforzar la nueva estructura del banco, con mayor énfasis hacia la banca de consumo y menos al segmento de los grandes corporativos, señaló.
El 85 por ciento de las nuevas sucursales estará en Ciudad de México y supondrán la contratación de entre 400 y 450 personas en total, contra los 2.200 despidos que hubo el año anterior, cuando la plantilla se redujo de 16.400 a 14.200 empleados.
Precisó que la pequeña y mediana empresa (Pymes) y la banca de consumo (tarjetas de crédito y préstamos automotriz, hipotecario y de sueldos pagados a través de nómina) concentrará los esfuerzos este año.
La banca de consumo representó el 36 por ciento de los créditos del banco en 2004, contra un 25 por ciento en 2002.
El banquero indicó que en 2004 Banorte fue el banco que más hipotecas dio, 9.900 de un total de 33.000, en el inicio de una lenta recuperación del mercado crediticio, que se desplomó tras la crisis financiera de 1994-95.
Pero todavía está muy lejos de los 93.000 que se concedieron en 1993 y "muy bajos" para los 105 millones de mexicanos que hay actualmente, dijo Peña.
Otro segmento importante será el de las Pymes y las microempresas, de la mano de una sociedad financiera que acaba de abrir (Pronegocio) y de las que planea instalar 40 sucursales antes de julio próximo.
Peña dio por cerrado el capítulo del rescate bancario para su institución, una de las cuatro que sobrevivió tras la crisis (las otras fueron Bital, Bancomer y Banamex) y que traspasaron parte de su cartera incobrable al Estado y que el año pasado llegaron a un acuerdo para reasumir parte de estas pérdidas.
Banorte fue el único que no tuvo que pagar ni un peso y actualmente le quedan sólo 6.000 millones de pesos (535 millones de dólares) en pagarés del Estado, que deben ser canjeados en los próximos meses.
Peña destacó que entre sus planes de expansión está la construcción de un nuevo edificio corporativo en una exclusiva zona de la capital con una inversión de 60 millones de dólares. EFE
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