El Banco Popular amplió el crédito para la exportación, la vivienda y organizaciones que a su vez prestan a otros y espera colocar este año ¢42.000 millones en nuevas operaciones, explicó Miguel Miranda, subgerente de Crédito.
El sector de exportación es una nueva área en la entidad y el objetivo, según Miranda, es favorecer al pequeño productor agropecuario -incluido el caficultor- y al microempresario que no es sujeto de crédito en otras entidades.
Estos son empresarios que emplean a no más de cinco personas y que, en muchos casos, no pueden cumplir con los requisitos de crédito porque, por ejemplo, no tienen libros contables. En esos casos, se destina a un ejecutivo de crédito que va a visitar al productor directamente o se otorgan préstamos mediante otras instituciones.
Para estos usuarios, la tasa es de 18,5 por ciento. Sin embargo, también están interesados en financiar a exportadores grandes, tal como lo ha hecho el Banco Nacional, entre quienes figuran los torrefactores; la forma en que operará está por definirse en la Junta Directiva.
En este caso, la tasa será del 19,5 por ciento y el plazo según el proyecto: para infraestructura, de ocho a diez años, para capital de trabajo debe pagar en dos años.
En los préstamos mediante otras instituciones, el Popular actúa como entidad de segundo piso. Miranda explicó que, por ejemplo, la semana pasada la Junta Directiva aprobó una línea de crédito de ¢300 millones para cooperativas del sector de café y caña de azúcar en San Isidro de El General, Pérez Zeledón. Estas, a su vez, le prestan a los productores.
En vivienda, ampliaron el monto del crédito de ¢5,2 millones hasta ¢20 millones con un interés del 18,5 por ciento y dan financiamiento para segunda vivienda al 21 por ciento. Además, abrieron préstamos para residenciales que desarrollen empresas constructoras.
Tasas estables
El Popular espera colocar este año ¢42.000 millones, de los cuales ¢5.000 millones serán como banca de segundo piso. El subgerente aseguró que tienen previsto no hacer cambios en las tasas de interés en el resto del año y que confían en la estabilidad durante 1999.
Además, para finales de año, esperan comenzar a girar préstamos en dólares para personas y empresas que reciban ingresos en esa moneda. El crédito personal se mantiene en un 26 por ciento a cinco años plazo, y el comercial, al 23 por ciento.
El Popular cuenta actualmente con 203.000 operaciones de préstamos y 178.000 clientes. A finales del año, habrá abierto tres sucursales más para llegar a 50 y, para 1999, tienen previsto inaugurar otras diez.
Otro plan que tienen en mente es construir un nuevo edificio, con una inversión de ¢250 millones, para fortalecer la pignoración. En este negocio el Banco actúa como una casa de empeño en que alguien deja algún bien suyo a cambio de dinero con posibilidad de adquirirlo de nuevo.
Hoy, esa cartera asciende a los ¢750 millones y el objetivo, con el nuevo edificio, es fortalecerlo, aplicarle tasas de interés de mercado, darle mejor tecnología y equipo.