"A aquellos que ya empezaron a tratar de especular con el llamado dólar 'permuta', se les van a quemar las manos", dijo el presidente venezolano, Hugo Chávez, en un acto público transmitido por la televisión pública venezolana.
Chávez anunció el viernes pasado la devaluación de la moneda local, el bolívar, y fijó dos precios oficiales para el dólar: 2,60 para productos de primera necesidad, remesas e importaciones del sector público y 4,30 para el resto de productos y la venta de los dólares obtenidos con el petróleo.
En ese momento prometió que el gobierno y el BCV van a "intervenir" en el mercado cambiario paralelo para evitar la "especulación". En este mercado, el precio del dólar, fijado por la libre oferta y demanda, se disparó desde hace meses y llegó al triple de su valor oficial.
"Lo vamos a halar hacia abajo, y ya lo estamos halando, especialmente con la intervención que va a hacer sostenidamente, hasta donde lo requiera, el Banco Central, inyectando dólares", advirtió el mandatario.
La subasta de 50 millones de dólares en bonos cambiarios venezolanos, que son vendidos a un precio fijo, fue convocada por el BCV este miércoles, según refleja su sitio en internet.
El mercado "permuta", que resulta de la venta de bonos de deuda pública, es utilizado frecuentemente por los venezolanos para adquirir dólares a una tasa varias veces superior a la fijada por el Estado, que impuso desde 2003 un férreo control cambiario y administra el acceso a las divisas oficiales.
El precio del "permuta" lo fija el mercado (oferta y demanda) y la operación para su adquisición es totalmente legal. No obstante, su tasa, por no ser la oficial, no puede ser divulgada en los medios de comunicación, según la ley.