La Corporación BCT optó por dar un giro en su estrategia de negocios y enfocarse al crédito para el sector empresarial y eliminar los préstamos para consumo.
El presidente del grupo, Leonel Baruch, indicó que el plan empezó a gestarse desde finales del año pasado y los resultados ya han empezado a verse.
Según el empresario, en realidad BCT siempre estuvo muy enfocado al tipo de relación que ahora retoman, pero con la adquisición que realizaron del Banco de Comercio en el 2000, debieron asumir algunos giros comerciales que prestaba esa institución.
Básicamente se trataba de carteras en crédito hipotecario, de vivienda, para vehículos y tarjetas de crédito.
Aunque quedan saldos por cobrar en las cuentas heredadas, desde setiembre el BCT no presta dinero con ese fin.
Baruch reconoce que el crédito de consumo representa utilidades mucho mayores para una entidad financiera, pero igualmente grandes son los riesgos que se asumen.
Opinó que en los últimos años la banca se ha empeñado en promocionar el crédito de consumo en forma desmedida y ha concentrado en ello una gran parte de sus carteras, generando un peligro que quieren evadir en BCT.
A diferencia del crédito de consumo, agregó Baruch, el crédito empresarial cuenta con más respaldo aunque produzca menor rendimiento en apariencia.
Por ejemplo, dijo, al dar créditos en dólares a un exportador, se tiene garantía que las ventas de este se harán en esa moneda.
En tanto, en Costa Rica hay miles de personas que se endeudan en moneda extranjera mientras siguen ganando colones.
Los frutos del cambio, dijo Baruch, se evidencian en las utilidades netas que a marzo llegaron a ¢1.028 millones, un 15 por ciento más que en el mismo mes del año anterior.
Con la reestructuración de la corporación BCT quedaron funcionando cinco agencias y fueron cesados un poco más de 50 empleados, confirmó el presidente de la firma.