Banca

BCR se arriesga a multa por discrepancias sobre colocación de microcréditos

Consejo Rector de Banca para el Desarrollo solicitó a Sugef hacer una investigación administrativa a la entidad estatal por incumplir la meta de crédito a proyectos productivos

El Banco de Costa Rica (BCR) se expone a la aplicación de una posible sanción debido a las discrepancias con el Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD), en el 2021, en la colocación de préstamos a pequeños productores agropecuarios, microempresarios y emprendedores.

El Consejo Rector del SBD acordó, el pasado 15 de diciembre, solicitar a la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) un proceso de investigación administrativo a la entidad estatal debido a que no logró prestar el límite de 25% en microcréditos de los recursos del Fondo de Financiamiento para el Desarrollo (Fofide).

“La Dirección Comercial y Desarrollo de la Secretaría Técnica (…) advirtió sobre el riesgo que, de no cumplirse con el indicador de colocación de microcrédito, el BCR estaría expuesto a las sanciones establecidas para tales efectos”, según el acuerdo AG-0111-20-2021, del cual tiene copia La Nación.

En el documento se cita la aplicación de la multa dictada en el artículo 59 de Ley Orgánica del Sistema Bancario Nacional. Allí se indica que a una entidad se le puede imponer una sanción de entre el 0,5% y el 1% de su patrimonio.

Miguel Aguiar, director ejecutivo del SBD, informó de que el monto dejado de prestar en microcréditos por parte de la institución estatal ascendió a ¢8.224 millones el año pasado.

“Corresponde a Sugef realizar la apertura del procedimiento administrativo conforme el debido proceso, para lo cual el Consejo Rector debe informar a la Superintendencia mediante una relación de hechos para los efectos legales que procedan”, dijo Aguiar.

La Superintendencia confirmó que, el pasado 17 de enero, el Consejo Rector del SBD remitió un oficio en el cual detalló que una entidad financiera no cumplió con el objetivo de colocación de recursos del Fofide y quedó de enviar la relación de hechos sobre dicho caso.

Douglas Soto, gerente general del BCR, dijo que presentaron un recurso de reconsideración contra el acuerdo del Consejo Rector de SBD, pues se trata de una decisión que aún no está en firme. Pero no brindó los argumentos de la defensa del Banco, pues el caso aún está en proceso.

“En el caso de los microempresarios en muchos casos no se pudieron aprobar algunas solicitudes de crédito precisamente porque el cierre de la actividad económica erosionó la capacidad de pago de miles de microempresarios”, dijo Soto, en referencia a la colocación de crédito.

Los recursos no prestados a este segmento se destinaron a medianos y pequeños empresarios (pymes). El jerarca sostuvo que, durante el año pasado, colocaron todo el dinero disponible del Fofide.

A pesar de lo anterior, el banco estatal mantiene la mayoría de los recursos del denominado “peaje bancario” invertidos en bonos de deuda, principalmente del Ministerio de Hacienda. A diciembre pasado, mantenía ¢168.330 millones en este emisor, es decir, el 72% de los recursos que administra de banca de desarrollo.

¿Cuáles recursos son?

El dinero que conforma Fofide se nutre cada año del 5% de las utilidades netas anuales (después del pago de impuesto sobre la renta) de cada banco público, y es administrado y colocado por cada institución.

La legislación de banca para el desarrollo establece que el microcrédito es uno de los objetivos que deben cumplir los administradores de recursos de Fofide. Se trata de financiamiento cuyo monto máximo es de ¢18,4 millones, es decir, no excede los 40 salarios base, el cual para el 2022 es de ¢462.200.

Al cierre del 2021, el saldo de la cartera de crédito del BCR, con recursos del Fofide fue de ¢39.240 millones. En el Banco Nacional, de ¢45.894 millones; y en el Banco Popular, de ¢32.295 millones, según los estados financieros del SBD.

La información muestra que el Banco de Costa Rica contaba, a diciembre anterior, con 1.337 préstamos otorgados cuyo monto promedio era de ¢24,6 millones, el más alto entre los tres bancos públicos.

En el mismo periodo eran 3.113 préstamos en el Banco Nacional, para un promedio por operación de ¢15 millones. Mientras que en Banco Popular eran 2.633 operaciones, de un promedio de ¢12,3 millones cada una, muestran los datos publicados en la página del SBD.

Cuarta vez

El acuerdo del Consejo Rector, el SBD expone que el incumplimiento de la meta de colocación de microcréditos por parte del BCR también ocurrió en el 2018, 2019 y 2020. Sin embargo, para esos años dicho órgano brindó una excepción porque el banco estaba en el proceso de creación de una estrategia para prestar los recursos.

El 3 de diciembre pasado, el BCR solicitó, de nuevo, una autorización para no cumplir con el objetivo de financiar a microempresarios con el 25% de los recursos del Fofide. Pero en esta ocasión no se aceptó.

“Rechazar la solicitud del Banco, toda vez que la entidad no logra acreditar una situación excepcional de falta de demanda por parte de los beneficiarios de esos recursos como una justificación razonable para el cumplimiento de la meta”, acordó el Consejo Rector.

El Gerente del BCR, explicó a este diario que, durante el año pasado, efectuaron “importantes” esfuerzos para estimular la línea de microcrédito. Afirmó que el 49% del saldo histórico del Fofide, es decir, ¢19.575 millones, está en dicho segmento.

“Sin embargo, la mayoría de estos créditos son por sumas superiores a los ¢18 millones, y por tanto no se toman en cuenta como microcrédito (…) y solamente se consideran ¢3.304 millones lo que equivale a 7,47% (de la cartera total)”, sostuvo Soto.

El funcionario desconocía que el Consejo Rector del Sistema remitió el caso a la Sugef. Y recalcó que ejercerán la defensa del Banco en las instancias administrativas y judiciales.

Óscar Rodríguez

Óscar Rodríguez

Periodista de Economía. Máster en Periodismo Económico de la Universidad Rey Juan Carlos de España. Escribe sobre finanzas y macroeconomía. Ganador del premio Jorge Vargas Gené 2015 y Distinción del Mérito Periodístico 2011 de Canatur. Redactor del año La Nación en 2017.