La llegada al país de vehículos nuevos tomó un fuerte impulso en los primeros siete meses de 1999 en comparación con los resultados de los últimos tres años.
Hasta julio la inscripción de vehículos nuevos en el Registro Público sumó 6.043 unidades, un 53,10 por ciento más que el acumulado en los primeros siete meses del año pasado.
En este mismo período de 1998 respecto a 1997 el aumento fue de 11,52 por ciento y en 1997 respecto a 1996, de 32,10 por ciento.
El impulso que retomó esta actividad también se nota al comparar cuántos autos usados se traen al país por cada nuevo. Esta relación alcanzó en el mismo lapso un 2,63, cifra que no se alcanzaba desde 1996 .
Visión empresarial
A los ojos de quienes están en el negocio, este impulso es efecto del decreto que publicó el Gobierno el 30 de noviembre de 1998, en el cual rebajó la carga tributaria a los autos nuevos.
Sin embargo, contrario a lo que algunos esperaban, el mercado de autos usados no decayó. Este muestra un buen ritmo de crecimiento en los primeros siete meses de este año (19,4 por ciento) respecto al mismo período del año anterior.
De acuerdo con Julio Barquero, director ejecutivo de la Asociación de Importadores de Vehículos y Maquinaria (agrupa a la mayoría de firmas que importan autos nuevos), la relación de autos usados respecto a nuevos no se llegó a equiparar lo que se esperaba. "Se siguen importando demasiados usados", comentó.
Parte del aumento entre los usados responde, según José Carballo, presidente de la Cámara Costarricense Automotriz, y Luis García, dueño de Autos La Castellana, a la masiva importación de autos de Corea del Sur.
Las razones de esta importación, según los importadores son, entre otras, la devaluación del won (la moneda de Corea del Sur) respecto al dólar, lo cual hace más baratos los artículos comprados en ese país asiático y que la Dirección General de Aduanas aceptó los valores coreanos para calcular los impuestos, los cuales son más bajos respecto a los estadounidenses.