Bogotá, 13 sep (EFE).- Una curiosa exposición de autos antiguos, modelos a escala y documentos del Archivo General de la Nación (AGN) y de dos clubes de aficionados ha abierto en la capital colombiana con motivo del centenario de la llegada del automóvil al país.
La muestra, titulada "Colombia cien años sobre ruedas", recuerda que hace un siglo, Bogotá conoció el primer automotor, un Cadillac importado por Ernesto Duperly, miembro de una familia con trayectoria en el arte y el comercio fotográfico.
Cinco vehículos antiguos de colección, 40 modelos a escala y algunas decenas de documentos originales conforman la exposición, que el viernes abrió al público en la sede del estatal AGN, en el centro histórico de Bogotá y que se mantendrá hasta el día 26.
Los autos pertenecen a miembros del Club Colombiano de Automóviles Antiguos y Clásicos (CLAC), fundado en 1957 y con 78 socios.
Los modelos a escala fueron facilitados por el Club Colombiano de Modelismo Estático (CCME) y forman parte de las más de 500 unidades en pequeño formato de autos, aviones, barcos y otros medios de transporte que colecciona esa asociación.
Ambos clubes y la empresa en Colombia de la compañía estadounidense Ford, que también conmemora este año su fundación, apoyaron la exposición, organizada por el Ministerio de Cultura a través del AGN.
Un portavoz de la institución cultural dijo que entre los documentos de la muestra están antiguas normativas de control de tráfico, trazados de carreteras, mapas, contratos de compra y venta de los primeros autos, fotografías y ediciones numismáticas.
Entre las normas está una que reglamentaba el paso de vehículos y semovientes en los primeros años del siglo XIX.
Según esa normativa, "la movilización de ganados por la vía deberá estar presidida de personas que con una bandera roja prevengan el peligro".
En el caso de que un auto se encuentre con una "recua que viaja en dirección contraria", el chófer deberá detener su marcha, añade la disposición.
"Si los ganados viajan en el sentido del vehículo, éste debe disminuir la velocidad para evitar todo choque con los animales, siendo obligación de los arrieros proceder inmediatamente a orillarlos", señala. EFE
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