Buenos Aires, 11 ago (EFE).- El Gobierno argentino presentó hoy un plan de subsidios de 300 millones de pesos (102 millones de dólares) para desarrollar pequeños proyectos productivos por parte de cabezas de familia desempleados.
El plan "Manos a la obra" pretende dar una ocupación real al 20 por ciento de los 2,3 millones de beneficiarios del Plan Jefes y Jefas de Hogar desocupados que desde mediados del año pasado reciben una ayuda estatal de 150 pesos (51 dólares) por mes a cambio de tareas sociales que en pocos casos efectivamente se realizan.
El proyecto fue desarrollado por la ministro de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, hermana del presidente de Argentina, Néstor Kirchner, y especialista en políticas sociales, junto con el viceministro de esa cartera y secretario de Políticas Sociales, Daniel Arroyo.
Los subsidios se destinarán a poner en marcha en un plazo no mayor a 60 días unos 400.000 proyectos productivos de medio millar de los 2.200 municipios de todo el país, donde se concentra el 85 por ciento de los pobres e indigentes argentinos.
Entre los proyectos, cuya viabilidad será evaluada por un consejo consultivo local, hay fábricas de pañales y dulces, huertas y panificadoras.
Arroyo explicó que el objetivo es que el año próximo el plan cubra la totalidad de los municipios del país, para lo cual "Manos a la obra" contará en 2004 con una financiación de 655 millones de pesos (222,7 millones de dólares).
"Buscamos la equidad y la justicia social. Este no es un plan masivo de empleo sino la posibilidad de rescatar posibilidades que las personas y las comunidades pueden dar", señaló Alicia Kirchner.
La ministra sostuvo que "para la lógica neoliberal esto sería una utopía inalcanzable porque no prevén la posibilidad de iniciativas cooperativas, pero para nosotros es una utopía alcanzable y concreta".
Por su parte, el mandatario dijo que Argentina afronta el desafío no de tener un Estado benefactor pero sí un Estado "con presencia", que se esfuerce para que "las políticas sociales lleguen directamente a la gente".
Según los últimos datos oficiales, el 54,7 por ciento de los argentinos es pobre y el 26,3 por ciento vive bajo la línea de la indigencia (no tienen para alimentarse), mientras que el 15,6 por ciento de la población económicamente activa no tiene empleo, aunque esta estadística no tiene en cuenta a los beneficiarios del Plan oficial Jefes y Jefas de Hogar. EFE
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