Buenos Aires, 11 feb (EFE).- El gobierno argentino investiga las causas de la aparición de un foco de fiebre aftosa en el noroeste del país y no excluye que se deba al contrabando de ganado portador del virus, según medios locales.
Con esta posibilidad también coinciden las principales organizaciones vinculadas con el sector rural de Argentina, el tercer exportador mundial de carne de vacuno.
Fuentes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) indicaron al diario argentino La Nación que "puede haber habido una introducción ilegal en el establecimiento" donde se detectó el foco.
"Las posibilidades son muchas y hay varias pistas" que conducen a esta teoría, señalaron los portavoces.
Hasta el momento, ocho países han restringido la entrada de carne de ganado vacuno de Argentina, informaron hoy a EFE portavoces del servicio sanitario.
El cierre es total por parte de Brasil, Chile, Israel y Sudáfrica, mientras que Colombia, Uruguay y Singapur sólo permitirán la importación desde el sur de Argentina, que tiene el estatus de zona libre de aftosa sin vacunación.
Mientras tanto, Rusia acotó la restricción a la provincia de Corrientes, donde el miércoles pasado se detectó aftosa en 60 vacas de una hacienda.
El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, afirmó que "hay que analizar cosas que no coinciden porque apareció el virus en una región donde en diciembre los estudios decían que no había presencia del virus y apareció una falla en la cobertura de las vacunas que también sorprende".
"Resta ver si es un problema técnico o debido al contrabando de productos, aunque también pudo ser algún animal salvaje o silvestre, que transportaba la afección", manifestó Llambías, en declaraciones a la emisora de radio Mitre, de Buenos Aires.
Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, sostuvo que la aparición de la enfermedad "puede tener varias causas", entre las que enumeró "una mutación del virus, un ingreso no controlado de hacienda, fallas de la vacuna o de la vacunación o una ruptura en la cadena de frío".
En cuanto a las pérdidas que provocará este foco, Dardo Chiesa, directivo de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), consideró que "un cálculo temprano" lleva a pensar que este año se pueden alcanzar pérdidas "de hasta 700 millones de dólares". EFE
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