París, 14 feb (EFE).- El transporte aéreo en Francia afronta a partir de hoy, sábado, un periodo turbulento con la decisión del Gobierno de anular todos los vuelos de Air Littoral y por la huelga convocada por los controladores del aeropuerto de Orly para la semana próxima.
El Ministerio de Transportes se negó anoche a renovar, una hora antes de que expirara, el certificdo de transportista aéreo de la compañía regional Air Littoral.
Al anuncio del Ministerio, la dirección replicó que la liquidación judicial de la aerolínea "no ha sido dictada" y que los equipos siguen "movilizados" en la perspectiva de la reanudación de actividades "a partir del lunes".
Una perspectiva muy improbable, según los expertos, convencidos de que la decisión del Ministerio condena a muerte, tras una larga agonía, a la compañía, ubicada en Montpellier (sur), meses después de la desaparición de otra aerolínea, Air Lib.
En un comunicado, el Ministerio de Transortes manifestó su negativa a renovar el certificado de Air Littoral y a dar una nueva licencia de explotación al comprador de la compañía, la sociedad Filature du Favreuil, del grupo Alain Dumenil.
Robien justificó la decisión en que el comprador no aportó "los justificantes y los fondos necesarios" para obtener la licencia de explotación y del certificado correspondiente.
La decisión del Ministerio ha dejado en tierra a los pasajeros, muchos de ellos informados de la cancelación de sus vuelos al llegar al aeropuerto, sin posibilidad inmediata de reembolso ni de subirse a aviones de otras compañías.
La aerolínea, que suspendió pagos en agosto pasado al no poder reembolsar una deuda pública de 67 millones de euros, estaba bajo administración judicial desde entonces.
En septiembre, un primer plan de reestructuración supuso la supresión de 251 empleos y el recorte de la flota de 32 a 17 aviones.
Después de que un grupo italiano incumpliera sus promesas de retomar a Air Littoral, el tribunal de Comercio de Montpellier dio el visto bueno el pasado día 5 a la oferta de Filature du Favreuil, cuyo plan era eliminar otros 292 empleos para dejar la plantilla en 444 personas, y la flota en 10 aviones.
Cuatro días después, el Consejo Superior de la Aviación Mercantil emitió una opinión favorable a la concesión de la licencia, pero con una serie de condiciones.
Entre ellas, que el comprador aportase 7,5 millones de euros a los fondos propios de Air Littoral, antes de empezar a explotarla, y otros cuatro millones en los tres meses siguientes.
Las condiciones no se cumplieron, indicó Transportes. Aseguró que habrá medidas para recolocar al personal en Montpellier y Niza y para que otras compañías se hagan cargo de los enlaces abandonados.
Mientras, la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) prepara la lista de los vuelos que estarán asegurados en el aeropuerto parisiense de Orly entre el próximo lunes y viernes, tras el aviso de huelga de los controladores aéreos para esos cinco días, en protesta por la reorganización del control aéreo en la región.
"Es la primera vez desde hace décadas que presentamos un preaviso de huelga para un período tan largo", dijo una fuente sindical.
A esta huelga se suma la convocada para el martes y el miércoles en el centro de control aéreo de Athis-sur-Mons, que regula todo el tráfico aéreo en la región de la capital y, por tanto, el de Roissy-Charles de Gaulle, principal aeropuerto de París.
Sendas movilizaciones (la huelga de los controladores de Orly el pasado miércoles tuvo un seguimiento masivo y supuso la anulación del 60% de los vuelos) auguran fuertes perturbaciones del tráfico.
Estos problemas y el golpe asestado a Air Littoral se producen cuando Air France acaba de recibir luz verde de las autoridades europeas y estadounidenses de la competencia para su fusión con la holandesa KLM, lo que creará el líder europeo del sector y la primera aerolínea del mundo por el volumen de negocios. EFE
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