
La decisión de la línea aérea Iberia de establecer vuelos directos de Madrid a Guatemala y Panamá, y descartar a Costa Rica, se basó en factores como la rentabilidad y la cantidad de conexiones en los aeropuertos.
Jaime Pérez, jefe de Prensa Internacional de Iberia, señaló desde Madrid que la empresa realizó un análisis mediante el cual midió la rentabilidad al volar hacia los tres países.
Reconoció que no conocía el detalle del estudio, pero recalcó que se midió el costo de los vuelos y el tráfico en las terminales, así como las conexiones.
Agregó que a través de la base de operaciones en Miami, que dejará de funcionar a partir del 1.° de octubre, movilizan anualmente alrededor de 400.000 turistas.
Estimó que de esa cantidad cerca del 50% representa conexiones hacia Centroamérica.
Sin lamentos
Al Romeu, gerente de Alterra Partners, firma administradora del aeropuerto Juan Santamaría, afirmó que las negociaciones para lograr la ruta directa a Madrid se iniciaron en el 2002.
Reveló que Alterra y el Ministerio de Turismo, conjuntamente con el gobierno de Panamá, presentaron un plan para que se diera un vuelo directo entre Madrid y San José, y que concluyera en Panamá.
No obstante, la aerolínea pidió que los dos gobiernos le ayudaran a reducir los $6 millones en pérdidas que estimó para el primer año de operación.
Según Romeu, el Gobierno costarricense argumentó que debido a la situación fiscal no contaba con recursos.
El Gerente afirmó que respetaba la decisión y que hay otras aerolíneas interesadas en el país.
Se trató de entrevistar a Ronulfo Jiménez, coordinador del equipo económico de Gobierno, pero no respodió los mensajes que se le dejaron en el celular.