Caracas, 21 jul (EFE).- El presidente de la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), Alí Rodríguez, denunció hoy que existe "una "campaña de sabotaje" contra la industria, incluso "más violenta" que la ocurrida en el paro general opositor de diciembre y enero.
"Hay que poner en alerta a todos los trabajadores porque se inicia una campaña de sabotaje más abierto, más violento" contra PDVSA, dijo Rodríguez a los periodistas, tras reunirse con el vicepresidente ejecutivo, José Vicente Rangel.
El funcionario advirtió que parte del supuesto plan de sabotaje fue la deflagración de un artefacto explosivo en una de las sedes de PDVSA en Caracas, el pasado día 16, en la urbanización Chuao, al sureste de Caracas, por la cual aún no hay responsables.
La explosión no dejó víctimas fatales, pero sí generó daños auditivos a un taxista que pasaba por el lugar, y afectó severamente la fachada y la infraestructura del edificio.
Rodríguez también detalló que han habido sabotajes "menores, sin mayores consecuencias", que han sido reparados de inmediato, en las instalaciones de gas de PDVSA, ubicadas al oriente del país, y que han consistido en el corte y robo de cables de fibra óptica.
Con relación a los dos trabajadores petroleros fallecidos la semana pasada en un accidente en la Refinería El Palito, en el occidente del país, el funcionario aseguró que "todo indica que fue un escape de gas", aunque aún está a la espera del informe final.
Tras responder sobre este caso, Rodríguez se negó a declarar sobre las investigaciones de la muerte también la semana pasada de un obrero petrolero desempleado a manos de un Guardia Nacional (policía militar), en una instalación petrolera en el este del país.
"Pregúntele a la gente de la Guardia Nacional, no tengo nada que responder al respecto", enfatizó el ex secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
PDVSA enfrentó un paro de 63 días liderado por un grupo de altos gerentes, quienes se apegaron al llamado de huelga general hecho por el bloque opositor Coordinadora Democrática entre el 2 de diciembre y 2 de febrero pasados.
La paralización de la petrolera causó pérdidas económicas al país superiores a los 7.000 millones de dólares, según fuentes oficiales, y dejó sin empleo a más de 17.000 trabajadores petroleros, despedidos por participar en la huelga.
El paro general y petrolero también aumentó el nivel de desempleo general en el país, aún no cuantificado por los organismos. EFE
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