
Moody’s Local Costa Rica lanzó una advertencia al sistema financiero del país a raíz de la alta dolarización de la cartera de crédito, pues era el 27% del total prestado al cierre del 2025.
La agencia alertó que esta situación es una característica estructural que podría presionar la calidad crediticia, dado que un 65% de los préstamos otorgados es a deudores con exposición cambiaria.
“Bajo escenarios de depreciación significativa del colón, se podrían materializar afectaciones en la calidad de préstamos y presionar la posición de capital, especialmente en aquellas entidades con menor capacidad de absorción de pérdidas, de nicho y con mayores posiciones en dólares”, advierte un informe sobre la banca en Costa Rica realizado por la agencia de calificación crediticia nacional presente en América Latina.
No obstante, una eventual “depreciación significativa” no se vislumbra en el corto plazo, a la luz del comportamiento reciente del precio del dólar. De hecho, a mediados de este 2026, el país cumpliría cuatro años de apreciación del colón frente al dólar.
Recordemos que el martes 21 de junio del 2022, el precio del dólar alcanzó un máximo histórico de ¢696,76 en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex). A partir de ese momento, la divisa inició una tendencia a la baja que la llevó incluso a ubicarse a un mínimo de ¢479,54 este 18 de febrero.
La última vez que el valor de la moneda extranjera se ubicó por arriba de los ¢500 fue el 10 de diciembre de 2025, cuando llegó a ¢501.
Karol Fernández, analista Jr. de Inversiones de Mercado de Valores, indicó que el comportamiento reciente del tipo de cambio a la baja en el Monex obedece a factores como la persistente abundancia de divisas en el mercado cambiario y una demanda que continúa sin mostrar suficiente dinamismo para generar presiones al alza.
“Desde Mercado de Valores consideramos que los determinantes del mercado cambiario no presentan presiones al alza sobre el tipo de cambio en el corto plazo (...), por lo que la estabilidad relativa se mantendría al menos durante los primeros cuatro meses del año”, agregó Fernández.
Por su parte, el informe Bancos costarricenses mantendrán finanzas estables en el 2026 y enfrentarán retos para crecer y mejorar su rentabilidad concluyó que en 2026 el sistema mantendrá un perfil financiero estable, fundamentado en adecuados niveles de suficiencia patrimonial y liquidez, además de una sólida base depositaria.
“La solvencia del sistema bancario costarricense se mantiene en niveles adecuados, respaldada por políticas prudenciales en la asignación de créditos. Las entidades exhiben una inclinación sistemática por situarse en el nivel de suficiencia patrimonial de normalidad 1 establecido por la regulación”, agregó el documento.
