Una polémica entre los accionistas de Airbus, sobre cómo compartir el trabajo para producir el avión de mediano tamaño A350, retrasó un plan de reestructuración clave para la compañía e hizo resurgir la tensión entre alemanes y franceses; aplacada durante años.
Airbus, filial del grupo europeo Eads, prevé realizar miles de despidos en sus plantas de ambos países, ante problemas en la fabricación de su superjumbo A380.
La tardanza le ocasionará costosos retrasos en las entregas del avión y la obligarán a reorganizar sus procesos productivos.
“Hay un claro compromiso político en este proyecto europeo y, en particular, de parte de Alemania y Francia”, dijo la canciller alemana, Angela Merkel, en conferencia de prensa conjunta con el presidente francés, Jacques Chirac.