Concluido el proceso preparatorio y allanado el camino para el arranque de las negociaciones, el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) entra, ahora, en la fase del gran juego donde se definirá en qué plazo se le quitarán los impuestos al ingreso de productos y se eliminarán todas las otras barreras.
Eso debe negociarse de aquí a 2005. Luego comenzará el periodo de eliminación de barreras e impuestos.
Y en ese punto se notará aún más el juego de los grandes intereses y presiones internas en cada país, de tal manera que si, por ejemplo, el Gobierno de Estados Unidos no consigue a tiempo la autoridad del Congreso para negociar mediante la "vía rápida" o el Mercosur no logra solucionar con suficiente velocidad los problemas macroeconómicos, estos se convertirán en dos grandes obstáculos.
Tras esas dos grandes vallas que actualmente están fijas se esconden claros intereses de grupos. Por un lado, la presión de grupos laborales y de organizaciones ambientales en Estados Unidos, con gran presencia y poder en el Congreso, que están en contra de otorgar la "vía rápida" mientras esos temas no estén incluidos en la negociación. Por otro, el gran conglomerado industrial de los asociados al Mercado Común del Sur (Mercosur), hasta ahora escudado en algunas medidas proteccionistas.
Así lo analizan algunos especialistas en comercio y estudiosos del proceso ALCA. Craig VanGrassteck, presidente de VanGrassteck Communications y conferencista de la American University School of International Service, analizó la historia de intentos fallidos de Estados Unidos por acercarse a Latinoamérica.
En un artículo titulado "Latinoamérica y Estados Unidos: ¿un paso adelante y dos atrás?", el autor recordó cómo el Congreso de Estados Unidos rechazó varios intentos de acuerdos con México, antes de que se aprobara el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés).
Anabel González, exdirectora de negociaciones comerciales internacionales del Ministerio de Comercio Exterior de Costa Rica, puntualizó, en tanto, cómo el gran déficit comercial de Brasil ($8.372 millones en 1997), su apertura económica no consolidada y su industria protegida pueden empinarse en contra del ALCA. A eso se añade que para el Mercosur -como bloque- no es Estados Unidos el mercado más importante, pues exporta más a la Unión Europea o mediante el intercambio interno entre los países miembros del conglomerado.
Pero a estas tesis se contrapone la decisión política, plasmada en la Declaración de San José -que se firmó el jueves pasado en el hotel Camino Real Intercontinental-, de todos los ministros de 34 países americanos de ir hacia el ALCA dado que lo consideran un proceso irreversible. (Véase recuadro).
Aplauso empresarial
Mientras tanto, el sector privado aplaudió el documento aprobado por los ministros el jueves pasado.
El coordinador del IV Foro Empresarial de las Américas (que se realizó entre el lunes y el miércoles de la semana pasada, previo a la reunión de ministros), Marco Vinicio Ruiz Gutiérrez, señaló que esta actividad produjo un ambiente muy positivo que ayudó a suavizar las posiciones de los jerarcas de gobierno en la cumbre del jueves.
"Se creó una atmósfera positiva previa a la reunión de ministros. Los comentarios que se hicieron influyeron positivamente en las negociaciones y generó un clima de compromiso de que esto tenía que avanzar", explicó el empresario, quien concedió una entrevista a La Nación un día después de la reunión de ministros.
Añadió que el documento presentado por los empresarios contiene la materia prima necesaria para que las negociaciones empiecen a caminar.
El empresario, quien es ahora el nuevo coordinador de la Red Empresarial de Integración Hemisférica (REIH), entidad creada para apoyar las actividades empresariales con miras al ALCA, resumió lo que para él son los principales logros obtenidos en la Declaración Ministerial de San José:
* Creación de una mesa agrícola, que se convierte "en una válvula de escape de una serie de problemas que se había presentado".
* Poder conformar desde ahora acuerdos interinos sobre medidas de facilitación de negocios.
* Abrir un comité que analice el tema del comercio electrónico.
* Tomar en cuenta el tema de economías pequeñas, que considera un logro del evento en Costa Rica.
* Reafirmar la necesidad de que se sigan convocando foros empresariales, lo cual "es un espaldarazo que demuestra la confianza de los ministros ante este esfuerzo".
En ese sentido, Ruiz calificó el foro empresarial como un "exito rotundo", pero admitió que todavía quedan muchos desacuerdos por resolver en los futuros encuentros, sobre todo en temas como subsidios y antidumping, por ejemplo.
Lo que viene
El dirigente anunció que el 5 de junio se realizará una asamblea de empresarios en Miami, cuyo objetivo es preparar una estrategia sobre cómo deberá desenvolverse el sector privado en el futuro.
Ruiz propondrá que el empresariado de cada país que tiene la presidencia en los nueve grupos de negociación definidos por los ministros, tenga su propia presidencia y realicen continuas reuniones de consulta con sus gobiernos. Además, dijo que propondrá la idea de tener una secretaría técnica del ALCA para el sector privado, en cuyo caso impulsará a Costa Rica.
El empresario considera importante que antes de V Foro Empresarial (que se realizará en Canadá, a finales de 1999), se lleven a cabo dos asambleas previas para elaborar un documento con mayores acuerdos.
Finalmente, Ruiz aseveró que el foro dejó un reto importante para Costa Rica: tomar un liderazgo entre los 21 países llamados de economías pequeñas en las negociaciones que se avecinan.